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Hernanii Mundial #8

19 06 2006 - 00:38

Divido en dos mi aporte mundialista del día porque quiero darle un refugio propio a mi decreciente euforia sobre la actuación de Argentina el viernes pasado y, especialmente, sobre las supuestas revelaciones sociológicas que tamaño desempeño estaba descubriendo. Leo ahora la frase “la Argentina real está mucho más reconciliada consigo misma”, escrita por mí el viernes a la tarde, y me da un poco de cosquillas, porque me parece irracional, el típico desborde causado por la taquicardia y los entusiasmos fuera de control. De todas maneras, si tuviera que defenderla o atacarla frente al Tribunal de Disciplina, la defiendo: un poco por contrera y otro poco porque hace ya algunos años decidí que, si tenía que derrapar para algún lado, preferiría derrapar hacia la ingenuidad y no hacia el cinismo.

Quintín viene escribiendo en TP un muy-muy buen diario sobre el Mundial, hablando, por decisión propia, solamente de lo que pasa dentro de los 7.500 metros cuadrados de la cancha de fútbol. Es una decisión de estilo la suya, pero además una posición tomada: desconfía de quienes hacen lo contrario. Lo dejó en claro el día que empezaba

Lo que no intentaré aquí es hacerme el gracioso, comparar el fútbol con la guerra o el Circo romano, utilizarlo como ejemplo sociológico o filosófico ni, sobre todo, ser condescendiente con el fútbol o exhibir calidades literarias que lo transformen en una épica o un sainete.

y lo repitió unas pocas horas después de mi cantata post Argentina-Serbia, aunque sin referirse directamente a mí:

Pero hay hordas de aspecto más civilizado, las que asocian victorias futbolísticas con logros nacionales o conjugan el nosotros con prepotencia. Lo leído y escuchado (esto recién empieza) refuerzan la intención de mantener estas crónicas dentro de lo estrictamente futbolístico, con este maravilloso refugio sanclementino como trinchera.

A Gustavo Noriega mi artículo le gustó menos todavía, tanto como para escribir un artículo en la página Web de El Amante titulado “Fútbol sí, pavadas no” en el que me compara con Mariano Grondona. Auch.

Acá va una frase:

Lo que me subleva es la pretensión de convertir un partido de fútbol en algo superior, una gesta de tal grado de epicidad que refleje o que motorice cambios a nivel nacional.

Y acá otra:

Ojalá lo del viernes se prolongue a lo largo del campeonato. Sin embargo, que sea Argentina y no Irán el que demostró la posibilidad de ganar y generar belleza solo me resulta un plus en cuanto a [que] conozco a los jugadores y muchos de ellos me resultan irremediablemente simpáticos.

Esta última frase no se la creo mucho a Noriega: que le dé casi lo mismo que gane Argentina o cualquier otro equipo que “genere belleza” es el típico argumento de laboratorio que en los hechos no se cumple: siempre llega el momento del grito de gol desesperado e inexplicable. Yo también estoy en contra de que se canten los himnos antes de los partidos –los jugadores argentinos no lo cantan, porque sólo pasan la introducción instrumental—, pero me permito aceptar que el Mundial es algo más que “sólo fútbol”.[For the record: que nadie me acuse de matón, de nacionalista o de matón nacionalista. Me he peleado públicamente en TP con más de una persona por mi desalmado antinacionalismo.]

La primera frase de Noriega, sin embargo, es más complicada de absorber y de contestar. No sé bien qué quiero decir, más allá de que me parece que los que dicen que “el fútbol es solamente fútbol” se están perdiendo un montón de cosas. Pero, como no sé decirlo mejor, lo voy a contar con una pequeña historia.

El mejor artículo de cine que leí en mi vida, o por lo menos el que más se me ha quedado grabado, porque descubrí en él un género nuevo y libre en el que se podían decir un montón de cosas sobre el mundo y sobre la vida a partir de una película, es un artículo de Quintín en El Amante, hace algo más de diez años. Lo leí, panza abajo, en la cama de la casa de mis viejos; a un metro mi hermano dormía. Era un artículo en cuyo título estaba la expresión “el cine mainstream” pero que básicamente, o por lo menos lo que recuerdo más vivamente, era un análisis de Forrest Gump. Quintín decía que el personaje de Forrest Gump, con su idiotez y su buen corazón, reflejaba la vida pública de Estados Unidos: la ingenuidad para mandarse cagadas impresionantes y aún así seguir “triunfando” sin tener ni idea de lo que estaba pasando (el fútbol americano, el ping-pong, la empresa de camarones). El personaje de Jenny, por el contrario, reflejaba la evolución de la vida privada de Estados Unidos: la explosión de la contracultura, las drogas y la revolución sexual y toda la supuesta tristeza que esa libertad y ese intelectualismo habían provocado. Como la película valoraba la ignorancia y castigaba el deseo y la libertad (Jenny termina muriéndose de sida por sus pecados de juventud), Quintín decía, creo, que Forrest Gump era una película conservadora. [No pude encontrar el artículo en Internet. Si Quintín o Noriega lo tienen cerca, me encantaría leerlo otra vez.]

A mí me pareció un razonamiento extraordinario, con ideas saltando de un lado para el otro, relacionando cosas que no parecían tener mucho en común pero que finalmente parecían tenerlo todo: especialmente con la política. Yo leía El Amante a los 20 años porque era una revista que usaba las palabras “reaccionario” y “conservador” (dos favoritas de los primeros años) en un contexto que a mí jamás se me habría ocurrido. Además era, con mucha diferencia, la revista mejor escrita del país.

Por eso me sorprende un poco ahora, y esto lo digo menos como una provocación que como una irreverencia simpática, el impulso censor de Quintín y Noriega, que me cortan las piernas cuando trato de meter un rápido gol sociológico claramente influido por las endorfinas pos-partido. No reclamo que mi ensayo-sanata panglossiano del otro día sea “verdadero”: simplemente reclamo mi derecho a jugar y a arrepentirme. Muchachos, en el fondo lo aprendí de ustedes. Je.


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Del mismo autor:
Loser Wins
La izquierda del tenis
Qué silencio
Hernanii Mundial #15
Hernanii Mundial #14
Hernanii Mundial #13
Hernanii Mundial #12
Hernanii Mundial #11
Hernanii Mundial #10
Hernanii Mundial #9