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Q's Mailbox

5 07 2006 - 03:19

1. Flavio Lopresti

Querido Quintin: siempre he tenido un desprecio justiciero y realista hacia los idiotas que escriben mails o telefonean a programas televisivos para dar gratis su opinión, solicitada en función de una democratización falsa de los medios: ¿Hay algo mas triste que la ilusion de simetria que se instala en la
cabeza del idiota que habla con Niembro (o con Fabbri, digamos)? Me lo permito ahora porque esta es una comunicación privada. Yo no soy un fan de Elizondo (¿Puede haber algo asi?), es más, soy hincha de NOB (recuerde los octavos de final de la Libertadores): pero si mira la jugada de la expulsión de Rooney de nuevo, el chico maravilla le pisotea los genitales a Carvalho (creo que era Carvalho), algo que es motivo indudable de expulsión. Es ridícula la transformación del fútbol en eso que los que no sabemos de basquet creemos que es el basquet: un deporte en el que no se le puede apoyar la mano encima al contrario. Pero la expulsión de Rooney es correcta. Por lo demás, lo felicito por el programa.
Flavio de Alta Cordoba.

2. Diego Parente

La defensa que Quintín hace de Riquelme me parece bien argumentada y, extrañamente en él, bastante apasionada (digo “extrañamente”, ya que la frialdad parece ser el criterio central para comentar todos los partidos argentinos). Comparto ampliamente su ataque a los periodistas que se ensañan con él por su participación en este mundial. El caer sobre un solo jugador, responsabilizándolo de una derrota que incluye obviamente a más de una persona, es un error periodístico absolutamente esperable (en este caso, le tocó a Román, pero podría haber sido cualquier otro). Sin embargo, disiento con respecto a las virtudes que Q encuentra en R. Es claro que su técnica es indiscutible, es un muy buen jugador. Pero lateraliza constantemente el juego, retrasa al equipo, no colabora en defensa (como sí lo hizo Zidane, ensuciándose y tirándose al piso). Lo fundamental es algo por lo cual no cabe inculparlo: es el único inamovible del equipo, pero es Pekerman quien le ha dado ese lugar, a mi modo de ver de manera errónea. Quizá mi problema no sea tanto con R sino con el esquema y el técnico que permiten que sea incluido. Disfruté muchísimo la etapa 98-02 en la que Bielsa dirigía la selección, no sólo por la actitud y el buen juego desplegado (atención: no hay sólo una buena manera de “jugar bien”, sino varias; a pesar de incluir a jugadores como Simeone). Durante esa etapa a nadie se le ocurría seriamente pedir que R. formara parte de la selección.

Al menos, nadie lo hacía una vez que Bielsa le había dado su oportunidad (un par de partidos en los que no funcionó). Eso fue suficiente. Aquí creo que Q muestra una selectividad maliciosa al recordar al equipo de Bielsa metonímicamente a través de Simeone (es como medir a la Arg del 78 por la presencia de Gallego, o al Independiente del 87 por Giusti). También es
justo pensar que aquel team fue el de Ortega, el de Verón en su mejor versión, Gallardo, Lopez, Aimar, y otros tantos de buen pie (También sería injusto, aunque Q no lo hace, despreciar un trabajo de cuatro años por dos terribles partidos en Japon-corea). Coincido con lo que JV —el bielsista recalcitrante de EL AMANTE— afirmaba: jamás un equipo como el de 2002 podría haber desplegado el juego que desplegó este team en el 6-0 a Serbia. Pero estoy seguro, también, de que jamás un equipo con tanto vértigo y llegada como aquél hubiera tirado al arco sólo cuatro veces en 120 minutos — incluyendo el cabezazo de Ayala y el remate a las nubes de T.

De todos modos, es triste quedar eliminado así, justo ahora que esta selección me había empezado a gustar medianamente (más por sus incursiones individuales en Tévez y Messi) que por su estilo futbolístico.

Felicitaciones a Quintín por su cobertura obsesiva del mundial, que obsesivamente sigo visitando cada día.

Un saludo,

Diego

3. Jorge Blumenfeld

Quintin:

Soy un lector habitual de “El Amante”, y por consiguiente, un seguidor de tus criticas y comentarios. A lo largo de los años, “El Amante” mantuvo una particular característica, que siempre me llamo la atención. El hecho que yo aceptara de buen modo críticas cinematográficas contrarias a mis opiniones con respecto a tal o cual película. Generalmente cuando un medio o un crítico califican de forma diametralmente opuesta que uno mismo a una pelicula, tarde o temprano, uno tiende a desecharlo. Sin embargo, los razonamientos de “El Amante”, siempre fueron interesantes, y —más de una vez— me torcieron el brazo (salvo con los hermanos Coen :) ).

Desde que empezó el mundial, sigo fervorosamente tus crónicas, pese al hecho de no ver siempre los partidos, o los referatos, con la misma optica. De alguna manera, se mantenia esa “particular característica” antes mencionada. En este caso lo que me llamaba la atención eran ciertos detalles del juego que destacabas y que mi cuasi-fontanarrosesca pasión me impedía detectar. Admiro esa distancia de la pasión, que calculo debe ser fruto de años de ejercer el oficio de critico, aunque —en este caso— con otra orientación :)

Por eso me resultó chocante tu postura con respecto a Riquelme. Y no de esta nota, sino que ya en otra anterior, habias hecho una especie de paréntesis del partido que estabas comentando, para mostrar que no opinabas como los medios con respecto a JRR (Diario del Mundial # 17.1: “7. Insisto. Los diarios dicen que Riquelme jugó mal. Jugó bien.” ) Y después esta larga toma de posición: el Linchamiento de Riquelme.

Te comento de antemano que la forma de jugar de Riquelme no me gusta. No me gusta su juego ni cómo obliga a sus equipos a que jueguen. Y —como todo argentino en los útimos 2 años— discutí con muchos amigos sobre el tema. He visto en muchos blogs que lo defienden y atacan, y muchos lo reducen a una estupida cuestion de “yo lo defiendo porque soy de Boca y vos lo atacés porque sos de River”. En mi caso no es así, porque no soy de ningun club.

Lo que sí noté en la mayoria de las defensas a Riquelme que leí en estos últimos días es una desagradable postura de “Ustedes lo critican a Riquelme porque no entienden nada. Cuando entiendan algo, se van a dar cuenta que a Riquelme no se lo puede atacar”.

Me entristeció ver que tu defensa tenía esa misma tónica. En una frase como “Insisto. Los diarios dicen que Riquelme jugó mal. Jugó bien” se rompe ese pacto implícito que te decía antes (el de “no pensamos igual, pero tengo argumentos y los expongo”).

Riquelme posée una característica que ya muchos políticos quisieran tener: Que sus seguidores recuerden sus viejas glorias (Real Madrid, Taco/Caño a Yepez, Santos en Brasil), como si hubieran pasado ayer y obvien completamente todas las malas acciones. Y ahí te incluyo. Cuando decís que Bielsa lo ignoró por completo por largos años, es una falsedad. Lo incluyó en su 1era copa America, la de los famosos 3 penales de Palermo, donde JRR pasó sin pena ni gloria, con su famoso paso cansino, sin demostrar mayor interes en la selección, ni en proclamarse titular de una camiseta 10 que en ese año ‘99 estaba vacante. Y JRR corría con ventaja respecto a Aimar. Sin embargo la dejó pasar casi vacunamente….

Despues de eso, JRR tuvo otra oportunidad dorada en la selección, esta vez con Pekerman, en el preolímpico que quedó afuera de Sydney 2000. Nuevamente volvió a mostrarse desinteresado y con un nivel de juego violentamente inferior al que presentaba en el Boca de Bianchi. A partir de ahí, el equipo de Bielsa comenzo esa marcha germánica en las eliminatorias del 2002, con un funcionamiento totalmente adverso al tipo de
juego de Riquelme. Era lógico que no jugara ahí. Jugaba a otra cosa que esa selección. Independientemente de los gustos de cada uno, ese era un hecho.

Y yo creo que Bielsa vio algo en JRR que solamente habia visto antes Bianchi. Que para que JRR brille (que REALMENTE brille), se tenía que armar una estructura alrededor suyo. Y ese Boca de Bianchi, estaba formado por recuperadores —como Serna— para que él le lanzara pases a los de arriba, o probara de media distancia.

Años despues Pellegrini arma un circuito similar en el Villarreal, para que Riquelme resucite en España. El problema es que la selección no juega de la manera utilitaria del Boca de Bianchi. Tampoco lo hacía el Barcelona de Van Gaal, ni el de Rijkaard. y ahí JRR demostro una total inflexibilidad para adaptarse a otros esquemas, como para jugar con otras estrellas/buenos jugadores. Deco no es más que JRR. Es menos. Sin embargo Deco engrano perfectamente con Ronaldinho, y Riquelme no. Lo mismo en la selección cuando entraron Aimar, Messi, Tevez. Riquelme nunca entró en sintonía con ellos.

Pekerman cometió muchos errores en las eliminatorias, en la lista que conformó y en algunas decisiones de juego. Algunos de ellos parecían de una terquedad o ceguera increibles. Su selección tuvo poco, muy poco de buen juego antes del mundial. Un partido contra Uruguay y media hora contra Brasil. Siempre en la cancha de River. Despues, fue todo de malo a muy malo. Y asi tambien fue lo de Riquelme. Pero mas que concentrarme en los otros errores de Pekerman, lo que no puedo creer es que haya intentado armar una selección alrededor de Riquelme.

La comparación con Zidane me parecio insidiosa e injusta para con ZZ. Zidane brillo en el Olympique, en la Juve, en el Real y en la Selección de Francia. Salió campeón de la Champions, de la Eurocopa y del mundo. Ya retirado, corrió hasta el minuto 90 para apabullar a los brasileros. Vi recién la repetición del partido, y con 30 y pico corrió noventa minutos casi a la par de Robery. Riquelme brillo el 1er año en el Villarreal. El 2do jugó poco y nada. Y a los 15’ del 2do tiempo de todos los partidos de esta copa desapareció de la cancha.

Este mail ya se me hizo demasiado largo, asi que lo voy cerrando. Pero me gustaría que aceptes que muchos de los que no queriamos a JRR en la selección, o lo queriamos pero no quedamos conformes o consideramos que la camiseta le quedó grande, o lo que fuera, no seguimos las directivas de algun gran cráneo como Niembro, Arcucci, o Fuks. Algunos que lo criticaron, inclusive, son de los mejores jugadores que he visto, como el Pibe Valderrama. Amo profundamente el futbol. En particular el futbol bien jugado. Y eso no implica que disfrute de Riquelme. Me exaspera. Prefiero mil veces a Aimar, que saco 2 veces a Valencia campeón de la liga, y lo llevo 1 vez y media a la final de la Champions.

Te dejo para el final un comentario que me hizo llegar ayer un amigo médico, que tiene trato personal con el médico de Boca. Este le comentó acerca de los famosos trastornos psicologicos de JRR (cosa que me importa 3 caraxos, porque yo vi jugar a Bochini y que fuera un necio o no, no impedia que fuera Bochini), pero que un detalle muy llamativo de JRR era que si no queria a alguien no le daba la pelota. Asi como suena. Jugador Profesional. 1era de Boca. Ahi empecé a aceptar que no era casualidad que Crespo nunca hubiera recibido una habilitacion de él. Ni una. Aunque fuera en un cuarto de final de una copa del mundo y lo dejara mano a mano contra Lehmann para poner un 2 a 0 lapidario.

Te mando un afectuoso saludo desde la urbe…

Jorge Blumenfeld

4. Agustín Masaedo.

Estimado Q:

Vengo siguiendo su maravilloso diario mundialista y me encuentro con que “El camino hacia el equilibrio y la serenidad pasa por Maradona”. ¿Cómo llegamos a esto? ¿Y desde cuándo “elegancia” y Maradona van en la misma oración? La vindicación de la ética pekermaniana es incompatible con la postulación del energúmeno que serrucha el blando piso de cada técnico de la selección desde, por lo menos, la ida de Basile. En declaraciones televisivas (ahí están los tapes de Tinelli, supongo) o visitando/presionando a las concentraciones (y “extrañando” la ausencia de sus amigotes (¿no preferíamos “perder sin Verón”?), el mejor jugador de la historia (y uno de los peores técnicos, dato que ud. omite cuando despacha al pasar a Ruggeri, ese otro lobbista que esconde la mano) ha procurado hacer la mayor cantidad posible de leña del árbol Pekerman —y los signos de hartazgo que usted bien nota en la renuncia de los hombres de bien no están desligados del serruchamiento maradoniano—, con una saña no menor a la de Niembros, Araujos y demás monstruitos.

DM es, amén de ex-gran jugador y pésimo técnico, una mala persona. Por supuesto, no hablo de su vida privada o de que se ponga la camiseta de Brasil en una publicidad, idioteces que no podrían importarme menos, sino de un tipo que se quedó con 150 mil dólares de un partido organizado por la Cruz Roja. O, más recientemente, pidió una millonada para jugar a beneficio de las víctimas del SIDA.

No sé quién debería ser el técnico de la selección, pero estoy seguro de que Maradona no. El señor de los balinazos no es, justamente, un ejemplo de “menos prepotencia e irracionalidad”. Si finalmente Grondona lo elige, habrá que seguir los pasos de Abraham.

Eso solo, y felicitaciones por la mejor cobertura jamás hecha hasta acá de un Mundial.

Un abrazo,
Agustín Masaedo

5. Javier Franze

Hola, Quintín

Te escribo por la nota sobre Maradona y la Selección. Me interesó lo que decís de la mezcla de estilos que se viene dando en la selección. Creo que si bien el bilardismo no hizo gran escuela —estoy dando por supuesto que lo que llamamos el menottismo es la tradición argentina clásica (“la nuestra”)— no obstante dejó algo: defenderse con la pelota. Bilardo no hacía jugar a sus equipos al pelotazo (ni el Estudiantes de Trobbiani, SAbella y Ponce, ni la selección del 86 e incluso la del 90 lo hicieron), pero sí jugaban a controlar el partido aprovechándose de la técnica “natural” del jugador argentino. La diferencia con la tradición clásica es grande: ésta usa la posesión —como se llama hoy— para atacar, es decir, arriesga, precisamente lo que busca el bilardismo evitar a partir de tener la pelota.

Para mi, la confusión de estilos radica en este punto: o usamos la pelota para buscar el arco de enfrente o para controlar, para que queden fríos los pies o la cabeza (si usamos la manta corta de Tim). Pekerman se pareció a la nuestra, pero tiene mucho de Bilardo cuando juega a controlar a través de la posesión: siempre que fue ganando, se tiró atrás (contra Costa de Marfil y contra Alemania; algo menos contra México, es cierto).

Aun así, la selección despertó adhesiones y entusiasmos, creo que porque veníamos del recuerdo del Bielsa de 2002 (sin la pausa, directo, frontal y veloz casi a la inglesa clásica). Para mi, lo ideal sería recuperar el juego de toque y posesión para atacar. Este equipo lo podía hacer (lo hizo de hecho en el segundo tiempo de la prórroga). El mejor ejemplo reciente de eso fue la selección de Bielsa en el último sudamericano, cuando cambió su estilo “europeo”.

Quiero decir que primero hay que pensar en cómo queremos que juegue la selección, y luego en el técnico, no al revés. Maradona sería representante más bien de la nuestra (me guío por sus comentarios en la tv española, elogiando a España pero también a los equipos ofensivos y de manejo de pelota), pero su gran déficit ni siquiera es su probre cv como dt, sino su personalidad. Aunque ahora parece que está mejor que nunca (tranquilo, reposado, sereno), su futuro es una incógnita, y para un cargo de dt de la selección, la prudencia y la serenidad son claves (gran mérito de Pekerman).

En fin, debatamos el estilo de juego, y luego elijamos el dt.
Un saludo,
Javier, desde España


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