Click here
Más Features

El fin de la vía (8) | El fin de la vía (7) | El fin de la vía (6) | El fin de la vía (5) | El fin de la vía (4) | El fin de la vía (3) | El fin de la vía (2) | El fin de la vía (1) | Néstor Kirchner, la (primera) película | Renuncio | Graciela Bevacqua | Testamento: 4.2 Memoria y Condición Humana |







Medio oriente y periodismo (III)

10 08 2006 - 18:27

El 28 de julio en el diario La Nación Marcos Aguinis escribe una nota “Hezbollah, el factor confuso”. Para el autor nada es confuso, y menos la organización a la que se refiere. Es él quien quiere confundir a los creen que los palestinos existen. Porque Aguinis sostiene que apenas constituyen una entidad dudosa. Primero insiste en que los que más detestan a los palestinos son los propios árabes. Los discriminan en sus tierras, los masacran cada vez que pueden: “Basta recordar que fueron asesinados por las tropas jordanas, sirias y libanesas cinco o seis veces más palestinos que todos los que cayeron en sus enfrentamientos con Israel desde hace más de medio siglo”.

Para aclarar esta supuesta confusión nos hace un breve historial por el que recuerda que “ el movimiento nacionalista árabe que nació en Siria a principios del siglo XX y fue teorizado por personalidades cristianas y pro occidentales, dijo que ‘Palestina’ era un invento de los sionistas para independizarla de Siria. En efecto, el nacionalismo árabe de entonces consideraba que toda esa región constituía una gran Siria, opinión que subsiste en ese país”. Discutir la identidad palestina, tratarla como un artificio histórico reciente que enmascara el deseo de impedir la constitución de otra identidad, esta vez auténtica e indiscutible, la del pueblo judío en su tierra, es fascismo antisemita. Por supuesto que una aseveración como la que acabo de hacer puede sorprender ya que hablo de un señor que se muestra como un partidario de la democracia republicana y un judío apreciado por los líderes de su comunidad. Pero justamente se trata de un asunto de identidades que se compran en el mercado social. Los palestinos no hay dudas de que son palestinos para todo el mundo salvo para algunos confundidos, y discutir su nacionalidad o embarrar su lucha por tener un estado independiente, no hace honor, todo lo contrario, a los que queremos una paz digna en medio oriente.

El antisemitismo en sentido literal incluye a los árabes, y el fascismo incluye a los que desconocen el derecho a la existencia de otros pueblos, con sus credos, costumbres, tradiciones, y sitios. Por su lado Marcelo Birmajer en la revista Horizonte ( “Para una convivencia en medio oriente”) escribe una nota por la que distingue la lucha por la liberación del pueblo judío después de la segunda guerra mundial y la que libran los palestinos desde ese momento. Para él, si los judíos no fundaban Israel, los mataban a todos: “ Las alternativa a la creación de Israel era la muerte. Si la guerra de Independencia se hubiera perdido, los judíos de Israel, y probablemente los de otras partes del mundo, habrían sido masacrados como lo fueron los de Alemania y Europa del Este. La alternativa al territorio, entonces, no era la diáspora ni la vida bajo un régimen árabe liberal: era la muerte.

Los palestinos – para Birmajer — tenían una ventaja en aquellos tiempos hace más de cincuenta años. Podían vivir en una verdadera democracia y mejorar su situación económica y participar de los beneficios del progreso material. Dice: “Es cierto que para los habitantes árabes de la porción de Palestina determinada a ser Israel, la declaración de Independencia representó un cambio radical: no deseaban vivir en un Estado judío y democrático. Pero desde el punto de vista de la continuidad de la vida, del confort y de las libertades públicas, tal como lo demostraron los cientos de miles de árabes que eligieron permanecer en Israel y hoy son millones, también representó un radical mejoramiento en sus condiciones de existencia”.

La escolástica cínica es una de las ramas del pensamiento filosófico que más representantes tiene. Tener la seguridad de que de no existir Israel a mi y a mi familia nos habrían masacrado los argentinos, y a mis primos franceses los franceses y no sigo con las familias, es algo más que defender la existencia de Estado de Israel, es sentirse un héroe sin pudor ninguno. Verdaderamente un señor elegido. Pensar desde la cumbre no del Sinaí sino del Aconquija, que es la cima que ha elegido Birmajer para vivir por ahora, aseverar que a los palestinos les convienen los televisores, los lavarropas antes que un hogar nacional sin electrodomésticos, tiene aparentemente una base moral muy estudiada: “ Para ( los palestinos) puede ser que no fuera el tipo el tipo de independencia (esta vez lo escribe con minúscula) que buscaban, pero no representaba la muerte ni la esclavitud. Eso es un Ethos: aunque la conveniencia indique aceptar el status quo, la ideología nos impulsa hacia la posición opuesta ”.

Después dice que los árabes no estaban maduros para renegar del ethos y gozar del status. Los partidarios del Gran Israel que estimularon lo que puede llegar a ser el principal obstáculo para que haya paz entre palestinos e israelíes, me refiero al asentamiento de cientos de miles de colonos en Cisjordania y Jerusalem Este, han invocado razones teológicas una veces, estratégicas otras, pero nunca benefactoras para someter a los palestinos. Cuanto más grande Israel mejor vivirán los palestinos para Birmajer, ya olvidados de principios e identidades inútiles y al fin cobijados por guardianes del ancestral paraíso de la leche y la miel.


————————————

Del mismo autor:
Diccionario político argentino #5
Diccionario político argentino #5
Diccionario político argentino #4
Diccionario político argentino #3
Diccionario político argentino #2
Diccionario político argentino #1
D'Elía-Blumberg
Mariano y el Monseñor
Socialismo hoy y acá
Medio oriente y periodismo (IV)