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Lenin & McCarthy

16 10 2006 - 01:49

Tengo una peluquera leninista. Suena un poco extravagante, pero no digo sino la verdad.

Los jueves y los viernes por la tarde lo lleva al hijo a la peluquería porque no tiene con quien dejarlo. El nene se porta bárbaro, juega con lo que le den. Rita le da un secador y él hace que seca, le da la escoba y hace que barre. Se sabe de memoria algunos temas de los Beatles y no tiene más de 5 años. No los canta bien, algunas palabras le patinan, pero lo que sabe de maravilla es la historia de los Beatles. Me la cuenta siempre. A los fans de McCartney los llama “los macartistas” y a los de Lennon “los leninistas”. Siempre quise preguntarle de dónde sacó esa terminología, pero a Johnny no se lo puede interrumpir cuando cuenta la historia de los Beatles porque se pone nervioso, quiere que lo dejes terminar… y la historia termina siempre igual, con la sorprendente anécdota de que su mamá le puso Juan por John, porque Rita es fan de John. Y entonces ahí ella siempre remata:

—Sí, soy leninista.

Y cuando uno oye a Rita pronunciar esa frase contundente ya no dan ganas de joderla, sino de hacerle preguntas sobre la Revolución Rusa y el Soviet de los peluqueros.

Cada vez que uno sale de Beatle-Style dan ganas de cualquier cosa, menos de ponerse a pensar, de repasar creencias. Sin embargo heme aquí, escribiendo y llegando a las mismas conclusiones de siempre, esta vez, a raíz del cierre de TP:

(1) debo desconfiar de todos los proyectos que me tengan como integrante (algo que precise de mí en algún sentido, es algo que anda mal)

(2) siempre llego tarde a todas partes

(3) todo tiene un final, salvo el chorizo que tiene dos

A mí me gustó la experiencia de pasar por acá. Como quien no quiere la cosa, descubrí que tenía algunas cosas para decir y que había cierta gente en el mundo a la que —milagrosamente— esas cosas le interesaban. Además significó la posibilidad de escribir algo que no sean papers ni monografías, algo a lo que me tiene acostumbrada mi carrera (Filosofía). Ya detesto escribir conforme a protocolos y sabiendo a dónde quiero llegar —como quién demuestra un teorema—. Creo que hay mil cosas que uno descubre cuando ya está por finalizar una carrera. Entre ellas, descubre de qué trata y ahí se desencanta. Porque es inevitable que uno se desencante de lo que hace, cuando descubre qué es lo que hace. Es inevitable que piense “pero que tarado/a, cómo no me dediqué aquello otro”. Y si uno lo descubre y no se desencanta y no se entristece y es feliz, entonces es un boludo, porque uno no estudia para ser feliz. Al menos, no estudia Filosofía para ser feliz. No hay filósofos felices. Nadie se sienta a escribir filosofía porque es feliz. Cuando uno es feliz no se sienta a escribir; simplemente, es feliz. Uno se sienta a escribir cuando algo no le cierra, que es lo mismo que decir que uno reflexiona ante la angustia. Y ojalá que no le cierre nunca, porque el día que a uno le cierre, entonces uno será un boludo feliz. De esos que tienen una respuesta para todo.

A veces creo que yo empecé a estudiar esto por temor a cagarle la vida a alguno. Quiero decir, si sos médico podés matar a alguien, si sos abogado le podés hacer perder guita o peor aún, la libertad, si sos arquitecto se le puede venir la casa abajo. Pero con esto no jodés mucho a nadie. Claro que hay filósofos a los que también se los podría llevar en cana por mala praxis filosófica, aunque Gargarella “no estaría de acuerdo”: http://www.bonk.com.ar/tp/daily/1141/la-insatisfaccion-permanente. Bastaría con que el fulano se arrepienta y nos diga por qué lo hizo. Qué tipo bueno, Gargarella. Lo digo en serio (porque en los comments lo llamaron ‘optimista’ pero yo lo llamaría bueno, indulgente). Mataría tenerlo de padre, por ejemplo. En vez de castigarte, de dejarte sin salir los sábados o de mandarte a la cama sin cenar, él escucharía tus razones y le bastaría con tu arrepentimiento.

Digo, esto suena bastante bien para el ámbito doméstico (para el ámbito privado) pero para vivir juntos en un Estado (para la esfera pública) pareciera insuficiente y en algún punto, hasta irrelevante. ¿Qué me importa a mí si el tipo se arrepintió? Cada uno cree de alguna manera en lo que hace, y si quiere morir creyéndolo ¿qué problema hay? No sé si es eso lo que la Justicia tiene que juzgar. Por qué tiene que arrepentirse la persona? Esto puede tener, incluso, ribetes peligrosos (véase más abajo en el ejemplo de Galileo). Porque ¿qué es lo que se quiere lograr de parte de un infractor, su rehabilitación para la vida en sociedad o su incorporación al reino de los cielos? Siento como si esta propuesta apostara a unir ‘legalidad’ y ‘moralidad’ y eso es algo que me genera conflicto porque pienso que el Estado más moral es el que menos se mete con la moral. ¿Por qué hay que lograr que un victimario ‘se arrepienta’? Eso que lo arregle con Dios.

Hay mucho de religioso en esto de lograr la conversión del reo al credo del bien, en que pida perdón, en que se confiese, en que se arrepienta, etc. Eso es lo que logramos al unir moralidad con legalidad, volver religión al Derecho. Hacer del Derecho algo demasiado doméstico/privado, un papá bueno que nos comprenda o un cura que nos confiese. Todo esto puede tener sentido en la vida privada pero no sé si sería muy operativo para la vida ciudadana/pública.

El Derecho es urgencia. El Derecho es hoy-acá-ahora. ¿Qué tal sentaría vivir (hoy-acá-ahora) en una ciudad en la que todo está permitido (i.e. nada sea castigado) porque total, pobre gente, roba porque no tiene recursos. O pobre Moneta, ya se va a arrepentir cuando tome conciencia de la guita que afanó. Yo creo que no sería muy lindo vivir en un lugar así. Claro, el problema de los ladrones bien vestidos es que en el corto plazo son inofensivos, y a largo plazo generan centenares de ladrones de cables de cobre, que son los que pueblan las cárceles en un 99,9%. Eso lo concedo. Pero la solución no es que el castigo consista en la confesión, el arrepentimiento, etc. Me pregunto ¿cuánto tiempo se demorará en que un tipo que —supongamos— sale periódicamente a chorear y no le importa cargarse a alguno, se arrepienta y en que reconozca que en realidad, no existen buenas razones para volver a hacer lo que hizo? ¿Cuánto? ¿6 meses, 6 años, 6 décadas? OK. ¿Y mientras se arrepiente, qué hacemos los demás con el tipo suelto? ¿Nos vamos a vivir a Bahamas y después volvemos cuando ya esté arrepentido y tengamos la seguridad de que ya no va a volver a matar? ¿O nos quedamos acá y salimos a la calle con armadura y revólver?

Por otra parte ¿les ponemos un tope de tiempo para que se arrepientan, por ejemplo: “usted tiene 4 meses para arrepentirse”? Y después, no sé, supongo que vendrán las prórrogas, o al contrario, los trámites de excepción del plazo mínimo, tipo: “yo quisiera arrepentirme antes de los 4 meses, señor juez”.

¿Y si a pesar de todo eso no se arrepienten? ¿Qué sigue, el “arrepentimiento forzoso”? ¿Y cómo comprobamos que “realmente” se arrepintieron?. Eso es algo que pertenece al foro privado, a la conciencia de uno. En todo caso, que se arregle cada uno con Dios (o con Buda, o con Krishna, o quien sea).

Lo que quiero decir es: estamos tratando de incorporar al plano público de la legalidad (del Derecho) algo del foro privado, de la moralidad, de la conciencia (el arrepentimiento, la confesión). Eso suena medieval. Es como decirle a Galileo que si se arrepiente de lo que hizo (o sea, formular una teoría herética) le evitamos el castigo (o sea, la hoguera). Y esto me importa, ya sea el involucrado Etchecolaz o un fierita que sale de caño. En este sentido, decía más arriba que me inquieta todo este planteo.

El Derecho —y en mi opinión esa es una de las más rescatables gestas de la legislación liberal— sólo debe juzgar una acción “externa” del sujeto (por ejemplo, si sale a la calle y mata a otra persona). Pero con lo interior, con su conciencia no tiene por qué meterse. Y esto se aplica también al castigo. Eventualmente podrá ser un atenuante si lo hizo por pasión súbita o si se siente arrepentido. Pero su acción debe ser subsanada con alguna acción externa concreta, si no, da todo igual: que uno mate a alguien o que uno no mate a nadie. La cuestión es que la acción desafortunada —el delito en cuestión— se subsana bajo dos aspectos que a Gargarella no le cierran: el preventivo o ejemplificador (destinado a que otro/s se abstenga/n de hacer algo igual ante una circunstancia similar) y el retributivo (el consistente en pagar con plata o con libertad, según el delito).

El Derecho/La Justicia son hoy-acá-ahora (i.e. debieran servir para poder salir a la calle sin armadura ni revólver hoy-acá-ahora). Para el resto (i.e. para transformar lo que no nos gusta, las desigualdades, las injusticias sociales) nos queda la Política, porque la Política es mañana. Y para arrepentirnos y confesarnos nos queda la Iglesia.

No quiero decir con esto que el Derecho/la Justicia sean un artefacto totalmente neutral, que juzga totalmente al margen de políticas, sociologías y psicologías. Más bien parece que no (de hecho, nuestras instituciones jurídicas son de herencia liberal y tienden por lo tanto a legitimar dicho sistema) ¿Pero la solución es aniquilar el castigo para todos? A mí, sinceramente, me da igual si Menem se arrepiente o no, pero no me daría lo mismo si lo apresan y le confiscan hasta los calzoncillos que tiene puestos. Él les debe algo a esos que hoy pueblan masivamente las cárceles. Y a su vez los que pueblan las cárceles les deben algo a los que atropellaron (y que quizá se encontraban tan desesperados como ellos pero apelaron a otros métodos para sobrevivir). Sinceramente no veo una sociedad virtuosa en la que todo esto se solucione a base de confesiones y arrepentimientos, al menos, no solamente.

Por otra parte, si le sacamos la parte coercitiva/coactiva al Estado, se deshace el Estado. Quizá sobrevendría algo mejor (no lo sé) pero en todo caso no sería un Estado. Lo mismo sucede si queremos suprimir la pena en el ejercicio de la Justicia ¿qué sustentaría la ley entonces? Y si el hombre pudiera vivir con una ley que no castigue, qué función tendría la ley entonces? Sería algo totalmente superfluo, redundante. Daría lo mismo vivir sin ley. La ley sería un textito más, como un poema de Neruda. O daría lo mismo vivir con los 10 mandamientos como ley que con un código estatal. Porque ¿con qué razón se crea un código estatal? ¿Por qué dejamos la ley natural/divina y pasamos a la ley humana/estatal emanada de una autoridad legítima y concreta? Porque esta segunda legislación, al tener poder para castigar, garantiza una vida más o menos ordenada. La otra no (en todo caso nos ofrece un posible castigo o recompensa post-mortem). Pero eso no sirve para ordenar la vida hoy-acá-ahora.

Lo que no entiendo es qué “Estado” subsiste con el tipo de “ley” sin pena que propone Gargarella y qué tipo de Derecho es uno que juzga sin juzgar, que castiga sin castigar, que encierra sin encerrar. En todo caso, este asunto aislado del ‘cambio en la concepción del castigo’ debiera ser acompañado del cambio en la concepción de ‘Estado’, ‘Ley’, etc. Porque todo junto, no puede coexistir. Si quieren probarlo, pruébenlo, pero hasta que empiece a funcionar, yo me voy a Bahamas (aviso, por si acaso).

Por otra parte, sabemos que no sólo se delinque por resentimiento social (eso es un tremendo prejuicio, tanto como pensar que todos los que tienen plata la hicieron estafando) también alguien delinque, entre otras cosas, por ser sencillamente un enfermo ¿Nos tenemos que sentar a esperar también que el violador serial se arrepienta de haber violado y que considere que no tiene razones favorables para seguir violando? Ok, yo espero, pero mientras el tipo ande suelto y hasta que se arrepienta yo —insisto— prefiero vivir en Bahamas y después volver.

Otra preguntita: ¿los violadores también son consecuencia del capitalismo y la opresión social?

Pero al final, yo había salido de la peluquería leninista sin ganas de pensar mucho y, sin querer, ya pensé un montón; y la verdad, no sé si tiene mucho sentido suscitar una polémica ahora porque TP cierra y con ello se cierran muchas discusiones, incluso —y eso es lo que más lamento— las que todavía no empezamos.

  1. Gustavo    Oct 18, 08:05 AM    #

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