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Encuesta 2008: Resultados

3 01 2009 - 19:27

El centro de procesamiento de datos TP se pasó Año Nuevo y el fin de semana masticando datos, haciendo toser a sus caños y gruñir a sus clavijas. Finalmente, después de varias horas de lectura y consultas con expertos, aquí están los resultados de nuestra encuesta sobre lo mejor y lo peor de 2008.

1. Idea del año

Los argentinos estuvieron en 2008 pendientes de dos temas, dos asuntos que les quitaron el sueño y que los llevaron a apoteosis de nerviosismo, frustración y alegría. Uno es el so-called conflicto con el campo. El otro, el regreso de TP. El primero explotó el 11 de marzo; nosotros volvimos el 4 de agosto.

Dado el sarcasmo habitual de nuestros lectores, es difícil saber si votaron la Resolución 125 y el regreso de TP porque les parecieron buenas ideas o malas ideas, pero nos conformamos con que hayan votado. Elegimos, para nuestra tranquilidad mental, pensar que el voto por las retencion móviles fue irónico y que la elección de nuestra vuelta ha sido de todo corazón. Estas son las ideas del año que recibieron más de un voto:

1. Retenciones móviles.
2. El regreso de TP.
3. Maradona a la selección.
4. Tren bala.

Algunas menciones honoríficas: “The South Downs”, “Yupi explica a Aira en La lectora provisoria”, “Pensión por viudez para parejas gays”, “Que Casas escriba en TP”, “Como usuario no especialista, me gustó mucho el Ubuntu 8.10”, “La nacionalización de las AFJP”, “la repatriación de capitales” y “Los Kirchner son los Ceaucescu (Lilita C.)”.

Raffo votó por los LEDs orgánicos (“porque van a cambiar por completo el aspecto del planeta, ahorrando energía y sin destruir nada”) y Caja de Goma, lector fiel que odia amarnos, por un recurso gourmet:

Hervir el porro paraguayo. Colarlo y sacarle todo ese jugo negro y horripilante. Luego fumarlo y comprobar que es un poco más suave y no te duele la cabeza, aunque se seca más rápido.

2. Libro del año

Aquí no hubo competencia posible. El premio al mejor libro del año se lo llevó el mejor libro del año: The Palermo Manifesto, de nuestro Schmidt, con casi dos docenas de votos. Después, todo muy repartido. O atomizado, como decimos los gurúes. Los libros con más de un votos son:

1. The Palermo Manifesto (Esteban Schmidt)
2. ¡Que viva la música! (Andrés Caicedo)
3. Son memorias (Tulio Halperín Donghi)
4. La maravillosa vida breve de Oscar Wao (Junot Diaz)
5. España, decí alpiste (Hernán Casciari)

Algunos de los que tuvieron un voto son: “Mi nombre es Rufus”, de Juan Terranova; “el de cumbio”, “África, hombres como dioses”, de Hernán Lanvers; “Arrugas”, de Paco Roca, “cómic español editado por Astiberri”; “The Fog Mound Trilogy”, de Susan Schade y Jon Buller, “una aventura post-apocalíptica para chicos (pero no solamente), compleja y novedosa tanto en la forma como en el contenido”; “Operación Traviata” (Ceferino Reato); “Cuarteto para autos viejos”, de Miguel Vitagliano; “Una sociedad relativamente justa”, de Martín Farrel; “The Walking Dead”, de Robert Kirkman; “Los Topos”, de Félix Bruzzone; “The General Theory of Employment, Interest and Money” (J.M. Keynes); “Acción de Gracias”, de Richard Ford; “A Quien Corresponda”, de Martin Caparrós; “2666”, de Roberto Bolaño; “Indignation”, de Philip Roth; “Ensayos Bonsai”, de Fabian Casas; “La intemperie”, de Gabriela Massuh; “El verdadero fútbol que le gusta a la gente”, de Horacio Pagani; y “1810. La Revolución de Mayo vivida por los negros”, de Washington Cucurto.

Santiago Llach votó largo y mirando el bosque. Dijo lo siguiente:

Para no responder una idiotez como “Los hermanos Karamazov”, el voto es para “Política de la inmortalidad”, un libro de conversaciones con el filósofo germano-soviético Boris Groys: un poco de escándalo fácil a cargo de un filósofo pop-pos-estalinista. De todas maneras, quiero dejar sentada mi disconformidad con esta pregunta. En lo que a mí respecta, la industria del libro ya no existe más. Si existiera y esto no fuera TP y yo no hubiera estado cerca de la escritura del libro, votaría también por “The Palermo Manifesto” y el silencio que lo rodeó. Dada esa salvedad, voto por Groys.

También por la poesía completa de Washington Cucurto que salió en Cartonera, “Los libros de la guerra”, de Fogwill, un textito de Leonardo Oyola que salió en un libro regular llamado “Jams de Escritura” y por “Las teorías salvajes” de Pola Oloixarac, por fin un libro ambicioso de las jóvenes camadas que no hace esa llamada literatura de izquierda. Voy a incluir acá también al blog Deshonestidad Intelectual. De todas las operatorias discursivas que preparan el terreno gramatical para la venida de la nueva encarnación del peronismo (esta vez, claro está, toca peronismo de derecha), el blog de Manolo es sin duda la más brillante.

3. Disco del año

Categoría votada poco y también, en general, con pocas ganas, como sacándonos de encima la pregunta. El mainstream musical también ha dejado de existir, o nos estamos poniendo viejos, que es casi la misma cosa. Solamente los discos nuevos de (atención a lo azaroso de la lista) The Killers, Lila Downs, The Mountain Goats, AC/DC, MGMT, Guns’n’Roses y Portishead tuvieron más de un voto. Lo demás, cada uno por su lado. Los discos más recientes de, entre otros, Intoxicados, Hercules and Love Affair, Sam Phillips, American Music Club, Alanis Morissette, Coldplay, Onda Vaga, TV On the Radio, Duffy, Pedro Guerra, Banda de Turistas, Magnetic Fields, Kumbia Queers y Juana Molina, recibieron una comendación. El del 0,33% votó por “el disco rígido de la computadora de Alberto Fernández”. Sebastian Dorola, como Julio Cobos, recibió instrucciones de su hija:

Clarita, mi hija de dos años, exige que deje constancia de su voto por “Alphabutt”, de Kimya Dawson, y que se lo recomiende a Miranda Raffo, aunque supongo que ya debe conocerlo.

4. Película del año

Raffo llora desconsoladamente. Los electores de TP han elegido a El caballero de la noche – Batman – The Dark Knight como su película favorita del año. A Raffo le pareció la peor película de 2008. Los demás intentamos aliviar su pena diciéndole que, aunque ganó la categoría, la película recibió pocos votitos, que dos de los votos decían “qué sé yo… Batman”, o algo parecido, que no había que tomarlos demasiado en serio. Estas son las películas con más de un voto, en orden decreciente:

1. The Dark Knight
2. Historia Extraordinarias
3. Muerte en un funeral
4. Juno
5. La banda nos visita
6. Petróleo sangriento
7. Persépolis

Otras mencionadas fueron: Hellboy 2, Entre les murs, Luca, No Country for Old Men, Wall-E, La mujer sin cabeza, La Escafandra y la mariposa, Help me Eros, Burn after reading, Shara (de Naomi Kawase), Iron Man, Paranoid Park, Gus Van Sant
Una guerra de película, Aquiles y la tortuga (Takeshi Kitano), La Elegida (Isabel Coixet), Aniceto, I’m not there y Margot at the wedding.

5. Bochorno del año

Entre marzo y junio los argentinos vivimos en peligro y abochornados, por los delirantes pasos en falso del gobierno y el agarrotado y naftalínico embate de sus rivales. El desperdicio de energía y el resentimiento provocado por esos cuatro meses son un bochorno en sí mismo, y así lo han visto nuestros lectores, quienes votaron al conflicto del campo o algunas de sus muchas subvariantes como el bochorno del año.

Una de las ramificaciones más votadas fue “la defección de Julio Cobos”. También recibieron más de un voto los discursos de Néstor Kirchner, la gestión de Mauricio Macri como Jefe de Gobierno y la final de la Copa Davis en Mar del Plata. Otras menciones: “La escasez de monedas en los comercios”, “Tinelli, siempre Tinelli”, “El veto de Tabaré Vázquez a la ley de despenalización del aborto”, “Que se hablara sobre la redistribución de la riqueza, pero que no se haya redistribuido”, el IPhone 3G, “Carrió”, “El affaire Ingrid Betancourt con todos sus dimes y diretes, mentiras, verdades y medias verdades”, “que la tortura haya pasado de ser un crimen condenado internacionalmente a ser algo enunciado como una cuestión de gustos y/o un issue de campaña (en USA)”, “la panza de De Angeli subiendo al camión, arrestado” y “la entrevista de [Enrique] Symns a Luis Ortega en Rolling Stone”. Una final, para nosotros:

Que [ustedes] hayan coimeado a Casas para que se hiciera gorila.

6. Fiesta del año

Otra categoría dominada por la vida privada, que en el fondo es la única vida que conocemos bien. (Y la única que de verdad nos importa, dirían algunos.) Dos votos tuvieron las fiestas porteñas “Bubamaras” y “Que vuelvan los lentos” y sendos recitales del Indio Solari. El resto, mucha terraza de vecino, dormitorio de novia, casamiento de cuñado. Nadie pareció quejarse por falta de fiestas. Uno de los más entusiasmados y enternecedores fue Sebastián Zirpolo:

El primer cumple de mi hijo, Tomás. Asado, pelotero, amigos. Genial.

La de Peluca Marangoni se pareció a muchas otras que recibimos:

Uf, tuve un par, pero me quedo con la de hace unas semanas, en una quinta: estuve desde las 11 de la mañana hasta las 11 de la noche tomando y tomando, comiendo y comiendo, ricardeando y ricardeando. Buena música, naturaleza, amigos/as, un poco de lit, pileta, etc.

¿Lit y pileta? Esa no se la cree nadie. Santiago Llach:

Los chicos del Nacional Buenos Aires haciendo pogo en el cumpleaños de mi novia. La generación de espermatozoides que salió triunfante de la pija de papá en los años duros. Ahí practican. Después (Schmidt dixit) hacen pogo con el país. Nuestros amigos ya dominan las industrias simbólicas, y no tenemos ni idea qué hacer con todo eso. Escenas de David Lynch en un departamento del Once: el turismo antropológico está haciendo estragos.

Dos fiestas finales. La militante con-olor-a-bosta de Amalia Zelarrayán (“las 150.000 personas en el Monumento a los Españoles contra la 125”) y la de Vero Jordana, a la que nos gustaría haber ido: “La del post-estreno de Cirque Du Soleil en Argentina. Brindar con las chinas de plastilina no tuvo precio”.

7. Barrio o zona urbana

Como acá muchos votamos por la quintita donde vivimos o donde alguna chica nos guiñó un ojo y nos quedamos para siempre –patria es barrio–, los resultados están repartidos por todo el globo, como diría algún conductor de TN. Palermo sigue teniendo una especie de imán entre nuestros lectores: algunos lo quieren, otros lo detestan y otros le siguen poniendo nombres. Palermo Soja, Palermo Laptop y Palermo Italy son algunos de los que recibimos y que no sabemos cómo contarlos. Cerquita, Almagro recibió dignos tres votos para hociquear el segundo puesto. Ya casi se merece un apellido palermitano. Almagro: Palermo Brooklyn.

Aquí van algunas de las otras menciones: Martínez (dos votos), Boedo (dos votos), Avellaneda, Parque Saavedra, Congreso, Silverlake/Los Feliz (LA), “el barrio La Florida de Rosario, definitivamente un lugar para vivir”, San Telmo, Temperley, Pichincha, Hurlingham, “El Bajo (Buenos Aires, franja de los barrios de San Nicolás y Retiro cercana a la Av. Leandro N. Alem)”, “Siempre Barrio Norte”, Floresta, Boulevard Charcas, “Once-Balvanera-San Nicolás”, La Plata, Villa Mitre, Villa Celina, “Mar del Plata en noviembre”, Retiro, Prescott (Arizona), Concha y Toro (Santiago, Chile), Belgrano “C” y Villa Crespo.

8. Mejor kiosco de revistas

La coincidencia literal de dos “no parece haber más” y tres “internet” es una epifanía: la categoría está a punto de morir. Para cumplir con la estadística, los resultados: dos votos para el del Hotel Alvear, en Alvear y Ayacucho, y un voto para un surtido de esquinas que en general les quedan cómodas a quienes las votaron. Zirpolo votó al peor:

El que está en el anden de la línea A de la estación Primera Junta. Te tapa los diarios, bufa cuando lees de ojito… Un imbécil.

Igual, nunca se sabe. Se ha decretado el fin de tantas cosas… Sin ir más lejos, el del kirchnerismo y el del capitalismo hace pocos meses. Para no ser menos, algunos de nuestros lectores se abstuvieron de votar en sendas categorías aduciendo que también se habían extinguido los discos (entendible, pero falso) y las ideas. Eso último ya es desidia.

9. Mejor bar (café)

Otra categoría donde la realidad nos engaña y donde tendemos a creer que el cafecito que está justo en la esquina de nuestras casas es el mejor del mundo. Lejos de maravillarnos por nuestra inmensa fortuna, apostolamos al prójimo sobre nuestro descubrimiento. Una especie de versión inofensiva del igual de arbitrario: “Qué afortunado soy: he nacido en el mejor país del mundo”.

Dos votos recibió El Federal, en Carlos Calvo y Perú. Algunos de los del resto: Morfeo, en Soler y Thames (“Excelente café, excelentes butter cookies con el café, muy buena atención”); The Monmouth Coffee Company, en el Borough Market (Londres); Bar Bat (Bahia Blanca); Taura, en Rosario, “un pub donde el 95% de las mujeres podria ser modelo”; “Bar y pizería Los Dos Cañones (Temperley)”; Los Allbos, en Floresta; Oui Oui, “lo más flojo es la atención pero ya me estoy acostumbrando al trato displicente de los palermitanos y su área de influencia”; El Dante, Constitución; Ebro (Entre Ríos y Belgrano); El Residente (Gascón y Perón); Varela Varelita; Las Mazorcas; Nucha; Pichin, Piedras y Av. de Mayo; Tercer Mundo (Rioja y Sarmiento, Rosario); Sasha (Santiago del Estero); Montecarlo (Paraguay y Carranza), “porque podés apoyar el codo en la ventana desde el lado de adentro”; Pin-Pun, Villa Urquiza. Santiago Llach prefiere hacer un mapa del menú ejecutivo y el chupado de wi-fi:

La lista puede llegar a ser larga. Nuestro corazón burgués vota por la cadena Aroma. Y en contra de los imbéciles que hicieron cola para ir a Starbucks, donde no hay enchufes para laptops. De los Aroma, queda afuera el de Florida y Marcelo T. porque nunca anda bien el wi-fi. En otra época frecuentábamos el de Austria y Santa Fe, pero para ir a la mañana temprano el mejor es el de Pueyrredón y Santa Fe. Después, más tarde, a leer o charlar, al de Corrientes y Callao. Eso en lo que respecta al Aroma, que va en quinto lugar.

Pero más arriba: Free Pizza o algo así, Corrientes y Uruguay. Comida de mierda, licuados de mierda, café con leche de mierda, pero es barato y te dejan enchufar todo lo que quieras sin romperte las bolas. Comedero de Talcahuano entre Sarmiento y Perón. Bar Sushi de Perón y Talcahuano (abre sólo a mediodía). Bar del Centro Cultural Pachamama, si así se lo puede llamar. Café París de Vicente López. Pero el primer puesto en el ranking se lo lleva un mínimo bar peruano en Viamonte y Azcuénaga, atendido por una chica de larga cabellera colorada. Le ponen mucha onda al barrio y abren hasta altas horas, cada vez más altas.

Por último, corresponde mencionar al Bar Fangulo, hipotético establecimiento inventado por nosotros para ejemplificar el tipo de argumentación que preferíamos recibir con cada voto. Parece que el Bar Fangulo existe. Por lo menos existe su dueño, que nos lo hizo saber enseguida.

10. Mejor lugar para un sábado a la tarde

Los extremos de esta categoría, que va del refinamiento cosmopolita a la sordidez über-porteña, son: “Los jardines del Palacio Sans Souci en Potsdam (Alemania)” y “Cocodrilo”. En el medio, mucho parque y aire –“Parque Pereyra Iraola, “Reserva Natural de Santa Catalina (Lomas de Zamora)”, “Baradero, al lado del río”, “Jardín Botánico”– y dos sorprendentes votos para Funes, cerca de Rosario: “Es perfecto, de verdad” y “Una pileta en Funes con amigos y una mesa de ping pong al lado, mientras alguien prepara el asado”. Nuestro colaborador bonaerense Walter Lezcano tiene otra recomendación: “El Tío Bizarro, en Burzaco. Birra barata, música encantadora y, si te quedás, seguro ves una banda emergente impresionante”.

11. Titular del año

Una de las categorías favoritas de los lectores de TP, votada con energía ¡y con links! Acá van algunos de los mejores:

Juan Morris eligió “Gatillo fácil contra sí mismo”, sobre el suicidio en vivo del Malevo Ferreyra, en el diario off-line Miradas al sur, dirigido por Eduardo Anguita, que “además de Deportes, Policiales, etcétera, tiene una sección que se llama Lesa Humanidad”.

Dos de Clarín: “Corrupción se escribe con K (de Keanu)”, enviado por Schmidt, que explica su elección: “El 24 de abril Clarín se tiraba de cabeza contra el gobierno –en una pulseada que duraría meses y que aún no está zanjada del todo– con ese título escondido en la sección Espectáculos”. El otro, premonitorio: “Nadal no juega y Argentina está más cerca de la Davis”.

Perfil: Cristina K ya tiene su caganer, símbolo de prosperidad. Otro de Perfil: “Kirchner tiene una secretaria personal parecida a su hija.”

Gabriel Puricelli votó por “Wall Street no es el Muro de Berlín”, la tapa imaginada (páginas 23-24) por Marcelo Birmajer para Crítica de la Argentina del 20 de septiembre de 2008. También en de Crítica: “¿Las redes sociales degradan la amistad?”. Otro, enviado por Fede Piedras: “No hay Coalición Cívica sin dirigentes peronistas, pero mucho menos sin pueblo peronista”.

12. Mejor neologismo o término de moda

Otra categoría para la que se necesitan buenas antenas. Flogger y sus variantes se llevaron todos los premios. Nuestros lectores treintañeros no saben todavía con qué comer el surgimiento de estos tristones tecnologizados. Los veinteañeros, como Hernán L, están un paso más adelante y votan por neologismos dentro del neologismo: Hernán votó por pik, para foto. “Está buena la pik”, pone como ejemplo.

Más de un voto recibió What pass?, el extraordinario anglicismo acuñado en la tele por Moria Casán. Laura Krohn lo explica mejor: “Frase pronunciada por Moria Casán en su rol de jurado del programa de TV ‘Bailando por un sueño’, durante una discusión con una participante del citado show televisivo. La frase se impuso y hoy es parte del título de una obra de teatro veraniega _What pass, Carlos Paz?_”

Más votos: “la reaparición de oligarquía, ¡uf!”, “Altas llantas”, “feisbuquear”, “pe” (por pesos), “progresismo blanco”, “enchastro” y “big zoabra”, el “histórico”, según Santiago Llach, “saludo mailero de Fabián Casas”. Para Raffo, el mejor neologismo es “404”, “para referirse a alguien que no tiene idea de algo, o que es medio tarado”. Y el peor es “Medir”.

Schmidt votó por Roger, un micro-neo-logismo:

Lo usamos dos o tres personas nada más. Es lenguaje militar. Significa “comprendido”. En realidad es “roger that”, pero con “roger” ya se entiende.

Gustavo R., de Rosario, intentó explicar un significado extendido de carpetear, pero no estamos seguros de que haya quedado del todo claro:

Carpetear. Una situación complicada que se puede manejar tranquilamente. Ejemplo: “Uy, la carpa se nos va a volar”. “No pasa nada, se carpetea”.

13. Hecho público que debería haber sido privado

Categoría amplia, permeable a la pontificación y el género comentario en blog, que sin embargo ha mostrado dos o tres obsesiones por encima de las demás: Cobos, Charly, el Malevo Ferreyra. Muchos de nuestros lectores, y nosotros mismos, hemos visto de ellos mucho más de lo que nos habría gustado o nos parecía razonable: Cobos explicó demasiado, sin llegar nunca a ser demasiado convincente, las razones de su voto no positivo (¿se lo pidió la hija?); no teníamos ganas, y seguimos sin tenerlas de ver a Charly García en el piso, boca abajo (“pidiéndole ayuda a Menem”, según Hernán L.), hospitalizado a la fuerza; y tampoco nos moríamos de ganas de ver en vivo el suicidio del Malevo Ferreyra.

Otros votaron por “las opiniones de Luis D’Elía”, “el hambre en la India” y la supuesta muerte de Pedro Pompilio “en las piernas de Jessica Cirio”, que ni siquiera sabíamos que había ocurrido de esa manera.

14. Hecho privado que debería haber sido público

La sombra del conflicto con el campo –locáut patronal, guerra gaucha, revolución inminente, gesta popular aropecuaria: pick your label– es oscura y alargada. Se cuela en todas las categorías, como una mancha de aceite en la pileta del Faena Hotel+Universe. Ya pasaron seis meses, pero a todo el mundo, o por lo menos a muchos de nuestros lectores, el asunto les sigue haciendo cosquillas. A nosotros, debemos admitirlo, no tanto. El hecho privado que nuestros lectores habrían querido ver público, entonces, tiene que ver con la madrugada histórica del “no positivo”: queremos conocer, nos dicen, las conversaciones “entre Cobos y otros funcionarios del gobierno minutos antes de su voto”, “la cara de Cristina después del no positivo”, “la charla entre Cristina y Néstor después del voto de Cobos” y “las puteadas de Néstor la noche del no positivo”.

Detectamos también un tímido interés por conocer los detalles de la supuesta pelea entre David Nalbandián y Juan Martín del Potro. Nathanael Amenábar tiene otras intrigas: “La composición del Danonino”.

A Ezequiel Baum le gustaría ver más debate e información pública sobre el, según él, “avance de la ortodoxia dentro de la comunidad judía argentina”. Y explica:

En diez años los laicos seremos una rareza y tendremos que explicar que esos señores de barba que aparecen en todos los medios (como el del póster de la fiesta de Janukáh) en realidad no son representativos más que del 10% de los que se sienten judíos.

15. Tema libre

Categoría complicada, poco votada: el pánico de la página en blanco ha congelado a nuestros lectores y redactores. Obedecemos prolíficamente cuando hay que responder y nos ponemos tímidos cuando nos dan la libertad de romper. A los más de diez que respondieron “tema libre” con alguna variante de “la vaca”, muchas gracias. (El único divertido fue Mishíguene Pop: “Vacas sí, libros no”.)

Nos despedimos con tres entradas escogidas cuidadosamente y dedicadas al más universal de los temas: el amor. Dice Eric Z:

Vergüenza ajena del año: Kirchner, después de los discursos, con la Plaza medio llena, mirando a la cara a Cristina, de cerquita, en el momento en que todas las cámaras lo enfocan. Y le dice: “Te amo mucho”.

Sebastián Zirpolo, padre on the run:

Tengo un hijo. Todos los días me pregunto si lo estoy criando bien, si está bien lo que hago y lo que no hago. Queremos, mi mujer y yo, pasar más tiempo con él, pero estamos corriendo una maratón hacia la nada y no vemos los caminos de salida. Queremos irnos al interior, a buscar otra vida, pero no nos animamos. Ayer me dijo “apá”.

Fede Piedras, comentarista enamorado:

Lo mejor que me pasó este año: mi novia.

Que reine entonces el amor en TP en 2009. (Y que después venga la ironía, le haga un golpe de Estado y forme una dictablanda en una troika jodona con el sarcasmo y la chicana simpática.) Feliz año para todos.


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Del mismo autor:
7. Dénouement
6. Noche
5. Tardecita
4. Siesta
3. Almuerzo
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1. Residuo Nocturno
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Encuesta TP 2008
4. Tardecita