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Arenero: China ataca Kamchatka

21 07 2009 - 16:53

Redacción de TP, martes a la madrugada.

Hernanii, que últimamente está encerrado en el sótano terminando su libro, y solamente sube para comer cuando los demás duermen, para no cruzarse con nadie, se detiene ante un monitor que quedó encendido desde ayer. Todavía está leyendo cuando llegan los demás, horas después.




hernanii

¡Boludo, no se puede creer la tira de comments de LLP!! Acabo de perder horas en ella y debo decir que, hasta que perdió la calma y se puso a putear a todo el mundo, lo de Rodríguez me parecía muy bueno. Y me parecía que no le hablaba sólo a Prividera sino a todas las Sandrarrussos de este mundo. Eso de “grow up, dejen de ver fantasmas, la derecha es complicada”…




raffo

Yo lo leí, también, confieso. Pero antes de comentarlo quiero que Esteban me explique qué es lo que le parece bueno de todo eso, porque a mí no me parece. Sé que es eterna, la tira, pero ¿un resumen?




schmidt

No, bueno, hay que contratar a alguien para eso. No sé, para mi, Rodríguez dice cosas que no se han dicho, “que no se dicen”, y las dice mucho, mucho, escribiendo y escribiendo, gastando energía en el argumento, poniendo cabeza y corazón. No es un troll nada más. No es un solo. Y no lo conozco personalmente, es mi lectura nomás que me permite inferirlo. Prividera dice cosas más obvias y reiteradas en el error pero también le pone huevo al argumento, lo lucha. La pelea, la violencia entre ambos, creo que en realidad ha contribuido a que se mantuviera la búsqueda del argumento, que en el caso de Rodriguez siempre va a ser mediado por lengua y lengua y en el de Prividera por la pérdida que sufrió, lo cual para lo primero puede hacerle perder objetividad científica y al segundo lo mismo, digamos. Ha sido un placer leerlos. Un placer. Llevo días adicto a eso. Refrescando y refrescando el blog. Me parece un mérito grande que te quieran leer. Pero igual si no te parece, lo respeto.




raffo

No, bueno, pero hay gente que va a las riñas de gallos, también. Y yo cuando paso al lado de un accidente miro a ver si veo sangre, un pedazo de persona en el piso. Eso no quiere decir que una riña de gallos o un accidente…




llach

Pará, no sé si Esteban lo dice en serio o en chiste. Pero para mí es así: los comentarios en los blogs son una forma de arte. No son “debate en la escena pública en la cual se discute el futuro del país”, no son la mesa de Tiempo nuevo. Son expresones de gente con necesidades psíquicas básicas insatisfechas (o al menos de personas-en-su-momento-“necesidad psíquica insatisfecha”) representando papeles. Es una obra de teatro. Rodríguez representa al militante dolorido. A un tipo que apoyó a un gobierno con “buena fe” (todo apoyo a un gobierno, todo militantismo, es también una forma de la psicosis, ¿no?) y está en el momento en que ese “proyecto” fracasa. Y empieza a tirar verdades, desesperado y enfermo, a romper códigos: le tira en la cara a un hijo de desaparecidos que lo que tiene que hacer es una buena terapia. Para mí esa es la verdad que vos justamente el otro día le reclamabas a Puricelli —no escuché ese episodio de la radio, tengo buena opinión de Puricelli, etc. Pero eso: hay algo de verdad en esta diatriba de Rodríguez de la que carece la mayoría de las cosas que circulan; obviamente es una verdad horrible, fea, que habla mal también del que la dice; pero a mí me parece interesante, incluso diría productiva




raffo

Yo creo que no ayuda. Creo que los puntos correctos de Rodríguez (hay un par) quedan cancelados por la violencia personal con la que los dice, y por el hecho de aliarse con rubio/maiakovski en un procedimiento que es de linchamiento, prácticamente. Una gran cobardía. Al principio me daban cierta ternura los dos, Rodríguez y Prividera, porque los dos parecen convencidos (y, desde mi perspectiva, están equivocadísimos los dos), pero a partir de cierto punto me resulta intolerable. Vos decís lo de “la buena terapia”, y para mí eso es cobarde, en el sentido de que es una perogrullada — todos lo sabemos, todos sabemos que es el caso de muchos amigos incluso: mandále un mail privado si te preocupa la salud mental de Prividera, no hagas algo tan horrible como humillarlo en público de esa manera. ¿Para qué? La “verdad” que pueda decir Rodríguez, con todas las comillas del mundo, no es productiva porque viene con un planteo de “ustedes o nosotros”. Esa es la diferencia de mi discusión con Puricelli. Yo le digo “no soporto que hagas eso porque te quiero”. Es una obscenidad decirlo en público, pero bueno, pasó así, era una charla, no lo habría escrito y apretado send…




llach

Pero el momento donde se torna interesante es el momento donde lo leés como una obra de arte. “Eticamente” ponele que esté mal que le diga eso, yo no estoy tan seguro, obvio que es feo y que te da pena Prividera, que además reacciona con acusaciones mucho más perogrullas tipo “noventista” o “pronismo”. Parte de la cuestión (y no sé si eso lo justifica, pero es el sentido en el que está dicho) es que Rodríguez se lo dice desde adentro, como alguien a quien el tema desaparecidos le tocó muy de cerca. Y obvio que hay un poco de sadismo en lo de Rodríguez. Pero eso: no me importa si la persona Rodríguez es buena o es mala, para mí el papel que representa tira verdades.




raffo

Pará, pará. Si lo leés como “obra de arte” (pongo más comillas acá, pero sin mala leche, tratando de entender) asumo que no te referís al statement en sí (i.e. una escultura que dice eso) sino al intercambio entre ambos (la representación). Y si es así, entonces, yo lo leo MAS para el lado que decía antes. Porque (y ahí es donde yo me puedo equivocar, pero creo que no) el acto sádico lo empieza a definir a Rodríguez mucho más que las “verdades”. Exagerando: un tipo que te caga a palos mientras te dice “el consenso es un mito burgués”. No sé si es o no un mito burgués, pero ahí el eje central es que me estás cagando a palos. Y me parece (se me ocurre ahora) que hay una elección muy consciente por parte de Rodríguez de plantear esa discusión en un lugar en el cual puede cagar a alguien a palos, aunque sea virtualmente. El tipo tiene un blog y le publican en Página/12, ¿por qué no escribe algo ahí, meditado e interesante, sobre el tema? Porque (y esto último acepto que lo dejemos para la próxima, porque excede lo que podemos conversar hoy) lo que más le interesa es el efecto ejemplar de haber cagado a palos a alguien en público, de extender sus territorios, de invadir el país vecino (en este caso, el blog de Q que es claramente un adversario político). ¿Qué hizo cuando le ofrecimos publicar en TP? Mandó un texto titulado “Soy kirchnerista”. A mí me da lo mismo que él sea kirchnerista o testigo de Jehová, pero es evidente que en ese caso el subtexto era: “no voy a conversar con vos; voy a marcar el territorio.” Está bien, flaco. Whatever makes you happy. Pero bueno, incluso si me equivoco, la utilidad de esas “verdades” dichas así es algo que habría que redefinir en cualquier caso.




llach

Pero Rodríguez también habla desde el dolor, y Prividera también lo putea, y además basa su trayectoria pública, su pensamiento sobre la realidad y su condición de cineasta en el hecho de ser hijo de desaparecidos. Si desde ese lugar tan políticamente correcto (aun cuando él le dé una lectura políticamente incorrecta) tu argumento es decir que los que te cuestionan son de derecha, me parece muy pobre como argumento, y me parece que te la tenés que bancar. Igual, nada: ni uno ni otro me parecen mejores. Es un pequeño show del horror. Rodríguez si querés es más mala leche, pero el arte se hace con mala leche, entre otras cosas.




raffo

El arte se puede hacer con mala leche, es un beneficio secundario del artista, si querés, pero no es condición necesaria para hacer arte. Pero además, además: algo que quise decir antes porque es una conversación larga y no me daba para sostenerla, pero agrego ahora. Si bien me tienta, me cae bien, me gustaría que así fuera, soy altamente escéptico respecto de la definición de Santiago de los comments. Por varios motivos, empezando porque es un formato bastante viejo, que no ha cambiado casi en nada desde las tiras de discusión en BBSes o en Usenet en los mid 90’s. Pero al margen de ese comentario (involuntariamente) canchero de “ah, la interrrné fue siempre así”, también hay un punto más conceptual, que intentaré resumir:

¿“Arte” cómo?

I mean. Cualquier cosa puede convertirse en una forma artística, claro. Y un programa periodístico también puede convertirse en eso, pero no lo es por default. Del mismo modo, la mesa de Tiempo nuevo (para no hablar de los programas de radio a los que llama la gente) puede ser la expresión de gente con necesidades psíquicas básicas insatisfechas. Quiero decir: es maleable, todo, pero para que algo SEA una forma artística por default, ese componente debería ser condición necesaria de su existencia. Y no me parece que sea el caso en los comments de los blogs. Ni siquiera (¡claro!) me parece que lo sea en la parte sin comments de los blogs. Pero además, me parece que elevar cualquier formato, por novedoso, a la categoría de arte, no le hace un favor a nadie, más bien confunde las cosas.




llach

Ojo, ¿“elevar a la categoría de arte”? El arte hoy es la manera en la cual las personas sensibles (o psicóticas) intentan diferenciarse de los que no acceden a él porque no tienen para comer, o de los que no acceden a él porque cuando se les canta el culo se van a jugar al golf a una isla del Pacífico. Es una categoría de consumo. Fui a ver la muestra de Mondongo (la recomiendo fervientemente a los residentes porteños, está en Ruth Benzacar hasta principios de agosto) y me parece extraordinaria, uno de los pocos productos de cualquier rama del arte que haya visto últimamente que sobresalga, donde realmente hay un esfuerzo de comunicación poderoso, sostenido, perturbador, etc (el otro ejemplo que me acuerdo de lo que consumí este año fue Gran Torino de Eastwood). Pero, aun esos ejemplos: forman parte de la larga serie de consumos simbólicos que uno lleva a cabo todo el tiempo, desde la lectura salteada de psicóticos y solos y solas a mails con gacetillas, música, etc, etc. Nada: no postulo que la tira de comments esté por encima de nada. Digo que yo la leo así, divertido, y como algo que me hace pensar cosas, y no como algo que me espante, me parezca poco ético o me hable de lo mal que está el mundo, etc. O sea: sí, me habla de lo mal que está el mundo, pero de una manera que estos días me interesó un poquito más que mi lectura salteada de la home de El País o La Nación.




raffo

Es una categoría de consumo. Sí, pero (de nuevo) no al revés. No cualquier cosa que sea una categoría de consumo es arte.

Para mí tiene que haber una visión personal del mundo, expresada en un hecho u objeto (de cualquier tipo) que tenga las condiciones mínimas necesarias para “dialogar” con expresiones artísticas anteriores y/o futuras.

Cuando yo decía “Q en Artepolítica es una forma de performance artística”, me refería a que el acto en sí tenía componentes que lo acreditaban como expresión artística. El hecho de que fueran comments era irrelevante: por eso lo comparaba con Borat, que es igual. Es como si Quintín fuera maquillado y vestido de bailarina a la cancha de boca, a ver cómo reaccionan los hinchas (eso sería más evidente, pero bueno, es parecido). ¿Se entiende? No me importa tanto lo que diga Q o lo que le contesten, ahí, como lo que el acto representa. Mientras que una sarta de insultos en una tira de comments (con más o menos elegancia, con más o menos sofisticación en la manera en la que están escritos, aunque en este caso no haya habido ni de lo uno ni de lo otro) no son un acto artístico per se, por el sencillo motivo de que son indistinguibles de la vida cotidiana, son intercambios iguales a los intercambios que se producen en el resto del planeta, con apenas algunas diferencias menores en la forma. Uno no habla por teléfono igual que cómo habla en persona, pero eso no le otorga credenciales artísticas a las conversaciones telefónicas. El hecho de que los firmantes representen “personajes” no me alcanza, porque el intercambio que se produce no difiere de el que uno podría ver en cualquier otra parte.

Para mí, si se parecen a algo (los comments) es a los focus groups.




brener

Es que hay tanto para decir de esta tira de comments que es imposible, de verdad. Ya que Santiago lo puso en términos de obra de arte, por ahora (lo que leí, salteado, porque me parece que tendría que estar dos días enteros leyendo) me parece una obra bastante mala. Porque los personajes son bastante pobres, estereotipados. Prividera se la pasa haciendo el boludo (bueno). Rodriguez se la pasa haciendo el cínico (malo). Q quiere defender a Prividera diciendo que se puede defender solo y resaltando el tema de la terapia (que por ahí a algún distraído se le escapaba, pero Q se encarga de que sea imposible salteárselo). Prividera le habla a un tercero para “no dirigirle la palabra” a Rodríguez, con lo cual va quedando cada vez más como boludo. La gracia es que hay uno con mucha sangre fría que saca a todos los demás mientras se ríe solo (o vaya uno a saber qué hace). Pero esto ya pasaba hace 10 años en el chat de La Nación, qué se yo.
 



llach

¿El chat de La Nación?
 



brener

Un “chat de lectores de la nación” que existía hace muchos años. No sé si seguirá existiendo. Como un chat, pero con perfil de público “lectores de la nación”. En el cual había señoras gordas tomando el té, cincuentones/as que afilaban o que se hacían amigos (creo que organizaban encuentros en confitería Modena, frente a Derecho). El público estable se parecía bastante al público estable de LLP y los psicóticos también se parecían bastante a los psicóticos de LLP (Maiakovski, Cuervo, Martín). Y otro grupo particular eran “los que viven afuera”. Un eje recurrente era: los psicóticos hostilizando a “los de afuera”.
 



llach

Yo me acuerdo de algo que más que un chat era una especie de foro. no era un chat dinámico, sino algo donde los comentarios de los lectores quedaban asentados. ¿Vos te referís a ese? Maiakovski viene psicopateando hace mucho, en su momento animaba el foro de lectores de Bazar Americano




brener

Lo que yo digo de La Nación era un chat proper. Creo que la parte interesante (hace casi 10 años) es que había una segmentación doble (por un lado, de “gente como uno, ¿vihte?” y por otro de la masividad tecnológica, que era muchísimo más restringida). Entonces ahí había una comunidad bastante reducida (para lo que cabe pensar de un acceso irrestricto a un medio tan masivo), y todos jugaban un poco su papel de copetudos. Y los psicópatas venían a ser algo como el aluvión zoológico mojándose las patas en la fuente. En la misma página “combatían” a los psicóticos intentando poner moderadores que podían bajarlos del chat si se portaban mal. Y los personajes eran más o menos identificables como tales.
 



ivana

La verdad es que no miré nunca LLP, ni ninguno de los otros que mencionan. Sobre los comments: a mí me gusta leerlos en general, lo que más me gusta es cuando hay pelea y se forman bandos o dúos que defienden a un pirómano, me gusta cuando se prenden fuego las listas de emails.

La última tira de comments que leí fue en algo que no sé ni cómo se llama (adonde llegué de casualidad buscando definiciones para zonificación R2b1) donde arquitectos discutían sobre la planificación urbana de Buenos Aires, y donde había uno que sostenenía el argumento de que la planificación debía ir hacia las torres, hacia la construcción de edificios de alta densidad (torres) en toda la zona de la Capital, que darle bola a las doñas rosas que se quejaban de que las torres en Caballito le tapaban el sol en el fondo era demagogia. Frente a otros arquitectos que decían que había que proteger algunas zonas, y que no había que tirar abajo construcciones bellas. Y éste defendía las torres en detrimento de los pequeños edificios medianeriles, que eran (son) una bosta, versus las torres que sí dejaban espacio alrededor. Este arquitecto hablaba todo el tiempo de New York como su modelo de ciudad y los otros le decían (los que por ejemplo vivían en USA) que porque no se iba a vivir ahí y se dejaba de joder con querer convertir Buenos Aires en San Pablo, que era lo que iba a salir, porque esto no es New York, etc. En suma, lo interesante de los comments es que son discusiones puestas por escrito donde cualquier lego puede sentarse a leer sobre temas que desconoce o que le interesan un poco y donde diferentes puntos de vista son argumentados mejor o peor, pero siempre con gran vehemencia. Si no sos vehemente no te vas a enroscar en una discusión por escrito en internet, ¿o sí?

Mi tiempo de forista lo tuve en una revista que se llama mothering.com y que tiene unos foros muy grandes sobre temas de maternidad y crianza. Ahí por ejemplo descubrí el Queer parenting, donde había discusiones de parejas de mujeres que contaban cómo hacían para inseminarse en forma casera, entre otras pieces of information totalmente inútiles para mí, pero que por algún motivo me interesaban y me gustaba leerlos como si fueran literatura. ¿Arte? Me parece que no. Más bien actualidad, que se yo, no sé muy bien qué sería arte y qué no. Creo que las cosas que no son hechas como arte no son arte.

La verdad es que lo que me gustaría es poder discutir sobre temas conocidos y de los otros en persona, con ustedes por ejemplo, o con otros, pero ya sabemos que los encuentros posta ya son medio quiméricos y un don del cielo en esta época de aeroplanos y trabajos full time.

Sobre el chat de La Nación: mi viejo, que descubrió la internet hará unos cinco años, cuando él tenía 78, se enganchó al toque con ese chat (a pesar de que su diario de los últimos 20 años fue Clarin) y tenía un grupo, y alguna vez se encontraron en un bar, y hasta había una señora (directora de escuela) con la que supo mantener correspondencia, y que le puso unas poesías suyas (de mi viejo) en un PowerPoint con fotos y musiquita y se dedicó a diseminarlas por el mundo. Me la mandó a mí hace un año, precedida por un email de mi papá donde me avisaba que la tal señora me iba a escribir. Nunca había abierto el email de esta señora, y mucho menos el PowerPoint. Con la muerte de mi viejo, ese email y ese PowerPoint se transformaron en un tesoro. C’est la vie.


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Del mismo autor:
7. Dénouement
6. Noche
5. Tardecita
4. Siesta
3. Almuerzo
2. Matutinas
1. Residuo Nocturno
Al-Fon-Sín
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