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Great Expectations

13 07 2012 - 18:21

Antes, las abuelas emborrachaban al animal
justo antes de matarlo
para sacarle el estrés y hacer más tierna su carne.
Jean Paul Bondoux,
Grandes expectativas.

El otro día soñé despierto que daba cátedra, que daba una estupenda charla TED y hablaba hasta por los codos acerca de mi teoría del reencuadre de la perspectiva. Que si hacés la cola (mejor decir: formar la fila y la gente estallaba de risa) en el banco y se hace tedioso podés escibir poesía acerca de eso y entonces jamás querrás que la fila acabe. Y defendía la publicidad sosteniendo que la misma agrega valor a un producto cambiando la percepción, más que cambiando el producto en sí. El público se volvía loco con cada argumento mío. 

Cuando dije “No hay que resolver la realidad, hay que resolver la percepción” uno de la audiencia se descompuso y vomitó de la emoción. “Si el tren se demora siempre, ¿por qué no contratar putas? Modelos femeninos y masculinos de cabotaje, pero gente atractiva, desfilando por el andén, y verán como ya a nadie le importa llegar tarde”.  Los aplausos no me dejaban seguir. Había parte de la TED que no se oían. “Si la gente se queja del servicio telefónico, con decirles que el servicio es mejor y mais grande que el brasilero, la gente se pone contenta”. Más aplausos.
“Si en una reunión estás solo al costado mirando por la ventana, sos un tipo poco amigable; si hacés lo mismo con un cigarrillo en la mano, sos un filósofo”.  Y con risas y toda una audiencia rendida a mis pies, se cortaba mi conferencia robada pero genial y Charlotte Casiraghi me veía con amigas por youtube.

Salvo el poder, todo es ilusión.
Un ruso en el hostel de Iguazú

La puta madre me enamoré de una princesa . Separada ya desde el verano de Alex Dellal, su novio desde hacía cuatro años, y en pareja con Gad Elmaleh, un actor y humorista francés, Charlotte Casiraghi se veía hermosa en la revista la primera vez que reparé en ella. Estaba esperando mi turno en el dentista: Basílico y Demarti en la Galería Batella de Alvear, en Martínez. En la revista ¡Hola! esta chica asistía a la première de Madagascar 3, en Cannes, acompañada por su amiga, la actriz Virginie Couperie-Eiffel (descendiente del creador de la famosa torre parisina) y el actor y director Charles Berling.

Fue amor a primera vista. No podía creer lo que estaba viendo. Me había pasado algo parecido con Xuxa, pero esto era superior. Esa tarde me puse a investigar un poco acerca de esta mujer. Ay Carlota, Ay Mónaco, Ay St Tropéz. Las cosas que ví…Las fiestas, los barcotes, los yatones, las mesitas, los cafés, entrevistas, los labios, , la naríz parriba, aristocrática, la equitación, los desfiles, la mirada perdida, las boites, otro planeta. 

—Yo en una fiesta de esas, la gasto— pensé, bah soñé.

¿Cómo se conquista a una flaca así? ¿Se puede conquistar a semejante chupetín? Y me pregunté por qué carajo no tengo mi pasaporte, soy impresentable, para una hembra así necesitás ser algo en papeles.

Y en mi passport no figura ni actor, ni escritor, ni maestro panadero, ni gurú ecológico, ni ladrón de bancos ni nada, lo que venga como para decirle Ah Voila Charlotte! Je suis an poete argentin en francés mal hablado y tout le monde cést completment toqueé é j´adore, je suis fú pour vous. Que yakamoz es la única palabra en el mundo que refiere al reflejo de la luna sobre el agua y que Charlotte et yakamoz c´est la memme chose. Boludeces así para enamorarla exóticamente. Porque vamos, el novio, el humorista, es un pelotudo, no es gracioso. Y el novio de antes, por favor… Un papafrita de pelo largo, un modelo de papas Lays.

A veces pienso que lo que hacemos lo hacemos como carta de presentación para ganarnos una vida que estamos esperando. Bah, a mí me pasa eso. Escribir no me gusta, mi trabajo tampoco me gusta. Lo hago para que me den la visa y poder elegir ser biólogo marino en mi otra vida.

Querida monegasca, nunca vas a leer esto pero podría enseñarte la simpleza de unas papas a la brasa con aceite de oliva, de un tomate fresco al medio con un poco de albahaca y sal, de una entrañita a la parrilla, de una bondiola de cerdo con mostaza miel.

Es imposible, ya sé. Lo mío es simpleza, nobleza obliga. Personas se han propuesto cosas más enroscadas como ser ingenieros, jueces, artistas, intendentes o golfistas.

Recién estuve mirando mi modesta cuenta corriente y está decidido. El próximo verano me veo ahí, por el principado, por los cafés, por los teatros, los desfiles, o en alguna playita,  eh, esperando el momento adecuado para hacerte el chamuyo nena de Mónaco para hacerte el chamuyo chica Casiraghi. 


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