Click here
Más Features

El fin de la vía (8) | El fin de la vía (7) | El fin de la vía (6) | El fin de la vía (5) | El fin de la vía (4) | El fin de la vía (3) | El fin de la vía (2) | El fin de la vía (1) | Néstor Kirchner, la (primera) película | Renuncio | Graciela Bevacqua | Testamento: 4.2 Memoria y Condición Humana |









15 02 2005 - 11:12

Si nos va a ir así con todas las residencias semanales, mejor que empecemos a pensar en otra cosa. Ivana desapareció al segundo día (espero que Schmidt se porte mejor la semana que viene), Semán se va a Rio, y yo cagándome de frío acá en Berlín intento improvisar algo para que nuestra primera página no languidezca.

Cumplo en reportar que la Berlinale, por ahora, no está resultando precisamente un salto cualitativo respecto de mi rutina de leer los diarios, trabajar un rato a la tarde y quejarme a la noche de que todas las películas son malas. Incluso cuando, como en este caso, las películas no son tan malas, la inmensa mayoría de los eventos confirma nuestra visión de las cosas. O nuestras ambiciones son excesivas o nuestros prejuicios están ya tan instalados que no podemos ver otra cosa; lo cierto es que incluso las películas nominalmente “buenas”, como In Good Company, te dejan un gusto a pizza recalentada que hace poco por combatir los veinte centímetros de nieve que cubren las veredas.

No sé por qué pizza. Supongo que se trata de que la oferta (abrumadora si uno tiene en cuenta el European Film Market y todas las muestras paralelas) engaña: son infinitas variaciones del mismo plato — con jamón, jamón y morrones, morrones solos, and so on. Ridley Scott da una conferencia sobre cómo vender el alma al diablo, con representante de Satán incluído en la forma humana de vocero de Volkswagen; Wenders da otra sobre cómo haber hecho dos o tres películas buenas hace veinte años te da permiso para robar y decir pelotudeces el resto de tu vida. Kevin Spacey canta a capella para compensar la sobreproducción musical y otros excesos en su biografía de Bobby Darin, Walter Salles cree que “la sociedad es importante”. Pasáme el cianuro.

Como si esto fuera poco, me confirma Semán via Clarín que Beckenbauer “presenta en Berlin los resultados de un concurso internacional de cortometrajes relacionados con el fútbol en el que participaron unos 600 cineastas de 75 países. Los 40 cortometrajes premiados, presentados hoy, acompañarán el programa cultural del Alemania 2006”. Acabo de llegar a la House of World Cultures y me encuentro con una invitación para el evento. Preferiría pasar el resto del festival en un pozo en medio de la nieve del Tiergarten, pero por suerte no hace falta. Tengo entradas para una película sobre Miterrand (¿?) que todo el mundo dice que es buena. Después reporto.

Por ahora, anoto acá para no olvidarme otras dos tendencias que el festival refuerza: una es la de matar inocentes en la ficción — chicos y perros, en el caso de Turtles can Fly y The Mighty Celt, respectivamente. Son dos películas que prometen humanidad y entregan a cambio la peor manipulación posible mediante el uso de la herramienta más barata que de pronto, parece, está de moda. La otra tendencia es la de los organismos culturales y las instituciones que financian el noventa por ciento de todo esto y el veinte de las películas que esto celebra: la idea de que una industria se construye con sucedáneos — workshops, congresos, festivales y cursos. No sé bien cuándo empezó esto (¿hace cinco, seis, ocho años?) porque, la verdad, no estaba prestando atención. Pero lo que promete, al corto plazo, es una sucesión consistente de productos cortesanos, diseñados para cumplir con los requisitos burocráticos de los organismos pan-europeos y empaquetados para satisfacer al board of directors. Nada bueno, teniendo en cuenta que si bien esta gente es (es verdad) algo más culta que sus pares en Hollywood, tambien es infinitamente más aburrida.


————————————

Del mismo autor:
PS 01
La Educación de Pol Pot
Political Science 3x SOLD OUT
Más vivos que nunca print SOLD OUT
TPP 31 - Las Comunidades Primitivas
El Dream
8. Gracias
TPP 30 - El Circo del Hambre
El Ultimo
Viedma Ayer