Click here
Más Features

El fin de la vía (8) | El fin de la vía (7) | El fin de la vía (6) | El fin de la vía (5) | El fin de la vía (4) | El fin de la vía (3) | El fin de la vía (2) | El fin de la vía (1) | Néstor Kirchner, la (primera) película | Renuncio | Graciela Bevacqua | Testamento: 4.2 Memoria y Condición Humana |









31 03 2005 - 07:52

Como un servicio para nuestra minoría de lectores españoles, y acercándome peligrosamente a los límites de la propaganda, me permito empezar por una breve continuación de la saga de Beck/Fnac: vayan a comprarlo ahora. El vinilo sigue sin llegar, pero si cumplís con una serie de trámites burocráticos que nunca en mi vida imaginé podían tener algo que ver con comprar discos, te asegurás —por la módica suma de 19 Euros— el vinilo doble de Guero (cuando salga) y te llevás a tu casa el CD más el DVD con dos mezclas en 5.1, una mezcla en stereo a 48khz/24bits, y un librito muy elegante. El disco es bueno, no tanto como Sea Change, pero a mí siempre me tiró más lo desconsolador que lo alegre. A Beck (me parece) también, pero la última vez que lo vi comentaba (él) que componer canciones “alegres” es diez veces más difícil que cualquier otra cosa. Tal vez Guero sea un reflejo de esta convicción más que discutible, o tal vez tenga que ver con cosas peores, como la reciente conversión de Beck a las lujosas tinieblas de la Church of Scientology. No importa. A juzgar por la edición, es muy probable que haya sido el propio Beck quien filtrara (o por lo menos permitiera el filtrado de) los tracks de Guero a distintos foros de Internet meses atrás. Si lo escuchaste así, querés escucharlo bien, y si querés escucharlo bien, sobran opciones. Es imposible predecir el futuro de algo tan dinámico como esto, pero rezo para que Beck esté a la vanguardia. Si todos los discos buenos (y hay cientos) se editaran así, no alcanzaría sueldo en el mundo para hacerles frente y la piratería se transformaría en un detalle, más cercano a los casettes de nuestra infancia que a la fiebre del crimen que la RIAA tiene en mente.

Con la moda de las remezclas en DVD-Audio, y ahora que empieza el calor en el norte, volví a escuchar Gaucho, de Steely Dan, después de muchos años. Yo era chico cuando salió Gaucho, en 1980, pero lo recuerdo como algo relevante en mi vida, por motivos que Becker & Fagen difícilmente se habrían imaginado. La casualidad quiso que mi introducción a Gaucho fuera en Las Flores, provincia de Buenos Aires, rodeado de gauchos “auténticos”. Ninguno de los dos exponentes —ni el Gaucho ridículo de Steely Dan ni los gauchos nada ridículos pero anacrónicos que hacían chorizos en medio del campo— tenían algo que ver conmigo. El fin de la identidad nacional, in a nutshell. Hoy dice Román Gubern, como novedad, lo que ya era cierto hace veinticinco años: que el gaucho “es un estereotipo, una especie de fijación pétrea, un fósil mítico que pierde su poder y no tiene ninguna influencia en los jóvenes”. Y dice también otras tantas perogrulladas, de entre las cuales esta:

”(...) en América latina tienen un patrón con mucho dinero y petróleo, y ese antagonismo latente con Estados Unidos unifica al resto. Por tanto, los discursos nacionalistas no recrudecen. Lo que queda es un saludable espíritu continentalista.”

merece cierta atención.

Yo no estoy muy seguro de que un “espíritu continentalista” sea saludable per se. Ni de que no lo sea. Lo cierto es que el tema no es nada fácil: ¿por qué sería mejor un continente que un país, como concepto unificador? ¿Y un planeta? Ni idea. De lo que sí estoy seguro es de que Gubern toma la relativa ineficacia de los nacionalismos con Z en latinoamérica como un indicador que le permite pasar de largo ante otros discursos nacionalistas que mi radar (acepto, particularmente sensible al tema) sí detecta.

La sorpresa del día, al menos para mí, no son tanto los resultados sino la existencia misma de esta encuesta (¡oficial!) que menciona Clarín. Es que los resultados son casi objetivamente poco sorprendentes — básicamente Los Twist, Gardel y Perón, sólo que sin Los Twist. Ahora, esa encuesta… ¿De dónde salió?

Enrique Albistur, Secretario de Medios de la Nación, dice que “la estrategia de marca Argentina tiene que ser una política de Estado. Encuestas como éstas nos dan la orientación sobre nuestros propios recursos y sobre nuestras propias percepciones frente a esos recursos”. Lo de “marca Argentina” no es una gaffe que saldrá mañana a desmentir Bielsa, ni de palabra ni por escrito. Aparentemente hay un plan del gobierno que se llama “Marca País”, y ahí ya no sé si tomármelo en joda o empezar a preocuparme mucho más que antes. El tema da para mucho pero, en principio, lo que la encuesta sugiere es una fusión de lo peor de ambos mundos que (al menos desde mi perspectiva, excesivamente dependiente de las formas) calza perfecto en la visión perturbadora del gobierno que tengo cuando me da por ahí (a veces me olvido). Durante los ‘90, el mercado lo era todo. Ahora sus aspectos más macabros parecen haberse destilado a partir del consenso en una suerte de resumen de la Identidad Nacional que coincide llamativamente con el más rancio y perimido folklore que mamamos desde chicos. Esa Argentina es mi pesadilla.

De entre los entrevistados, tanto los “líderes” como los otros (que no sé cómo se llaman, ¿los “súbditos”?), una abrumadora mayoría de más del noventa por ciento eligió al tango como “la expresión cultural más representativa de la Argentina”. El tango (que, por si hubiera que aclararlo, siempre me gustó) no será “el gaucho”, pero pega en el poste. Que la expresión cultural más significativa de un país sea una disciplina muerta hace años debe querer decir algo bastante jodido, que no me animo a postular ahora.


————————————

Del mismo autor:
PS 01
La Educación de Pol Pot
Political Science 3x SOLD OUT
Más vivos que nunca print SOLD OUT
TPP 31 - Las Comunidades Primitivas
El Dream
8. Gracias
TPP 30 - El Circo del Hambre
El Ultimo
Viedma Ayer