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12 06 2005 - 10:09

Observaciones de esta última semana.

Oká, oká. Todos saben que éste no es un país meritocrático. Algunos tienen el mérito y otros tienen el crático. Puede servir para divertirse en el trabajo. “Ahí llegó Mariana, puro crático”.

Algunos estudiantes han empezado a ir a clase con el mate, el termo y galletitas Don Satur. Deben pensar que van de picnic a la facultad. Y a esta idea no han llegado solitos.

A los alumnos que usan gorrita. ¿Hay que pedirles que se la saquen? ¿Qué dice el manifiesto comunista al respecto?

Como es inaguantable leer los diarios, los que tenemos Internet, banda ancha, tenemos las vidas paralelas de los blogs y los sitios de Internet copados. Uno haría bien en abrir cada mañana o cuando sea Linkillo, Wimbledon, Blogsports, Naughty bits y Mundo del cinismo y acceder a cosas con mucha más onda. Hay que lamentar el cierre de Salón Mati pero se puede leer lo que quedó.

Corroboramos cada día, desde hace varios días, que los colectiveros no son gente tan jodida como cuando fuimos chicos. Aunque, seguramente, ganen menos que durante los ministerios de Mondelli, Whebe o Pugliese, el hecho de arrear menos gente (porque hay más subtes y porque menos personas tienen a dónde ir) y no tener que contar los billetes y las monedas, por las maquinitas, les alivió mucho la pena inmensa del recorrido repetitivo. Por otra parte, o como parte de lo mismo, si uno al subir los saluda con un hola o buen día o buenas noches ya no es recibido el gesto como si estuviéramos locos, sino que les parece normal a los choferes, por lo que es posible que mucha gente esté haciendo los deberes de la amabilidad con quienes te sirven. Se vuelve amoroso todo el acto de transportación. Visto así, pensamos que la humanidad está a salvo. Pero hemos oído hablar de la techné (que se escribe con cursiva). Podemos pensar que lo que cambió todo y alteró el humor sea la dirección hidráulica y que te sentís un piloto de avión cuando agarrás la onda verde de Córdoba.

Un sueño de esta semana me tiene en un auto viajando con mi papá y un bebé desnudo que llevamos en el asiento de atrás, sin sillita, sin amarres de ningún tipo. Estamos con el auto parado en Córdoba y Agüero donde se corta la onda verde. Uhmm.

¿En qué gastan la plata los coreanos? En ropa, no. En implantes dentales, no. En hacerse tetas. No. Ni siquiera los tipos. Me dicen que ellos gastan en putas y que ellas no sabemos. No se juntan a tomar el té en Plaza del Carmen con coreanas jubiladas. Gastan en autos, sí y ¡jelou!, en golf. Los coreanos juegan al golf. Confirmar en el campo de golf de Costa Salguero. Y debajo de la autopista en la calle Doblas hay campeonatos de tenis de los coreanos los domingos a la noche. Eso sí, tienen todo el equipito. No mezclan marcas de medias, con otras de zapatillas, con otras de chombas. Igual, no dan los números. Sobra guita. O la encanutan o la remesan. Balanza negativa.

En marzo último murió la periodista Ana Alé que integró la comisión interna de trabajadores del diario Clarín y que fue despedida hace algunos años violando incluso la reglamentación de que los representantes gremiales son intocables. Sus compañeros del diario no pudieron publicar aviso en la sección fúnebre de Clarín. Los patrones y los periodistas patronales ni siquiera muerta se la pudieron aguantar. Ojalá haya juicio final. Es muy emocionante algo que escribió su marido. Aquí está.

El fútbol, por suerte, no aparece en Los Trabajos Prácticos y, como dice Julio Grondona, ojaladiosquiera (todo junto) así continúe pero, recomendamos escuchar los comentarios de los partidos que hace el Ruso Verea en la página de Clarín digital. Son hermosos. Si los cráticos no tuvieran todo copado, el ruso tendría un Porsche descapotable. Pero no, trata de mantener la Renault Fuego. Hay que hacer cliqui, cliqui en Fútbol Ruso. No hay link directo. Hay que ver Clarín Digital, ir para abajo a la derecha y ahí está. No tiene que ver con el fútbol, tiene que ver con el lenguaje. Con cómo lo digo.

Hace cinco años me encontré a otro ruso, Stubrin, en la esquina de Suipacha y Juncal, en la sección 20, frente a la Iglesia del Socorro. Un tipo muy gracioso y muy cínico, no le importa nada. O casi nada. Me convida unos caramelitos que se llamaban Smint (ahora no los traen más) muy chiquitos, muy fuertes y que duraban un toco en la boca. Ideal para fumadores como él. “Son copados —le digo— pero son medio caros, Marcelo”. “Son caros pero son muchos”, me dijo el ruso. Que es una frase genial que repito cada vez que puedo. Yo lo digo siempre ahora. Pero al ratito pasó por la vereda de enfrente Roberto Alemann. Y este ruso se babeó. ¡Don Roberto!, le gritó como un fan y el otro viejo turro lo miró y lo saludó con la cabeza pero ni amagó a parar para cruzar o que el otro cruce. Fue penoso, entonces. Snif.

Cuando sos chico mirás a los grandes para copiarlos, para entender lo que te espera. Para fantasear. Cuando sos grande, mirás a los otros grandes, para sacarles una moneda, un polvo, una sonrisa. Es bastante distinto. Yo hoy quiero saber qué fue de la vida de Jorge Camino, a quien admiré catorce días cuando tenía 16 años. Si no lo canté, al menos escuché cantar “alerta que camina el jorgecaminismo por américa latina”, una variante del cantito dedicado al Changui Cáceres. Camino era de Ingeniería y a mí me caía re bien. Era simpático y estaba armando para ser presidente de la JR de Capital, que en el ‘85 era algo. En las escrituras, sin embargo, decía que ese cargo era para Andrés Delich. Y se lo cargaron a Camino, con guita claro. Rompieron agrupaciones y una interna de la Franja de Económicas la cerraron con créditos del Banco Hipotecario. Y yo que te pacto una rendición con una supersopa.

Había otros nombres claves en aquellos años. Marcelo Buckley, Eduardo Giambra. ¿Dónde mierda están?

Miguel Lozupone que supo ser Secretario General de la Franja Morada Secundarios está en Winnipeg. El año pasado vi un video que mandó donde se lo muestra en su trabajo, vestido de blanco y con el delantal manchado de sangre y mierda, ayudando a parir a unas chanchas porque tienen como siete chanchitos en la bolsa y algunos se atascan y éste pibe, bárbaro, leal, que volanteaba conmigo, mete el brazo ahí, ahí mismo hasta lo más hondo y saca los chanchitos. Cuando se lo conté a Darío Richarte, ex vicepresidcnte de la Side, que militaba con nosotros, me dijo: “Miguel siempre fue un asqueroso”. Darío me contó que él, Darío, estaba ganando mucha guita. “Ganando mucha guita”, afirmó una noche de primavera del 2004. Y bueno, qué suerte que tuvo. Lo felicitamos desde acá. Que la invierta acá, por lo menos. Por el tema del derrame. Y que el bar de sus amigos, o suyo, en Borges y Guatemala llamado Henri, cumpla con las normas de higiene. Es lo mínimo que se puede exigir. El restaurant del amigo de Tony Soprano está espectacular y la recepcionista doscientos nueve mil puntos. No veo porque hacer las cosas mal, aquí.

Ayer a la tarde estuvimos en el ND Ateneo en el lanzamiento de la candidatura de Rafael Bielsa a diputado nacional por el kirchnerismo de la Capital Federal. Como el pejota va a ganar en todo el país y donde pierda en el interior no se va a notar, la elección de la capital se vuelve el único relato político con conflicto, por lo tanto, el centro de la atención. No nos parece lógico que el gobierno pueda perder en la ciudad. Con la economía creciendo y un dólar planchado que permite comprar televisores de plasma, sin grandes ni pequeños escándalos de corrupción que puedan indignar a la mamá de Jero en la escuela del arbolito de la bergamota, no veo por dónde le van a poder entrar, una vez que la campaña esté en marcha y la gente tenga que decidir su voto. Vienen por el agua Carrió es la del quilombo más grande. Por el lado de la economía ella no puede cosechar nada; por el lado de la moralidad, no vemos que eso sea relevante en esta campaña, aunque hoy insista con “que dejen de robar”. Entonces queda eso de la institucionalidad, o que los porteños quieran asegurar un contrapeso para evitar una dictablanda kirchnerista. Pero eso es pensar demasiado bien de nuestros vecinos. La idea es que si papá te tiene vestido y enganchado en el asiento de atrás lo seguís votando hasta el próximo semáforo. Con el tema Cromagnon que no se calienten porque los rabinos ya dispusieron que el chivo expiatorio sea Aníbal y el mismo Aníbal está de acuerdo.

La presencia ayer de ex recientes ibarristas (y todavía funcionarios comunales) que tapizaron toda la primera docena de asientos, se explica por ese viejo tema de los business pendientes que son la base de tooooda cómida, como decía el chino de la propaganda de arroz gallo. No tengo poder, pero tengo la firma. Si uno lee los diarios, parece que todo se redujera a problemas personales o gauchadas o salvavidas que te tiran. ¡¡¡NOOOOO!!!! ES SOBRE DINERO, SOBRE TITULOS DE PROPIEDAD.

Lo mejor del acto de ayer fue que el Canciller leyó su discurso sentado en una mesa, sin armado exagerado de atril con tele prompter como le armaban a Aníbal para que pareciera un orador. Y este Bielsa leía y leía y les tiraba a los oyentes que colmaban las instalaciones oraciones subordinadas y palabras como “brasero” y “llamaradas”. Alberto Fernández estaba sentado a su lado, contando ovejitas mientras Bielsa leía. No mucho más, los diarios harán el trabajo sucio de los textuales. Por si se comen algunas presencias en el teatro, quiero destacar la de Torry, un humorista que tenía un programa llamado ¡Qué bochorno! en Canal 26. Quienes lo hayan visto, comprenderán la pertinencia de la mención.

¿Algo más? Sí, los abrazos. Lo lindo de los actos políticos es que todo el mundo se abraza todo el tiempo. Y eso está bastante bueno. Porque lo normal, tal como está diseñado el mundo, por los mercaderes y sus gerentes de recursos humanos es que las personas se odien, compitan por el mismo hueso, y luego, por orden del nuevo dueño, cavan juntos la fosa con la intención de tapar el hueso pero justo en ese momento llega un malvado que los empuja a los dos. Así que esos abrazos son parte de una humana esperanza. Y no cabe para este gesto mínimo y cálido lo de la techne ni lo de los títulos de propiedad.

Y ahora.

Trivia de domingo. (No vale mirar en Internet.)

¿Quién fue el candidato a vice gobernador de Casella?

¿De qué murió Luis Macaya?

Cuando murió Carlitos Bello, su remplazante en la cámara de diputados fue un señor no vidente, radical naturalmente, que pertenecía a la sección sexta. Por un millón de australes:

¿Cómo se llamaba él?


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Del mismo autor:
La Familia Bilial
Sans camoufler
Corto
Diario del Bafici # 3.5
Diario del Bafici # 0.75
La estela que dejó Aníbal
El Chivo Necesario
Ni con un corazón de fantasia
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"Most of them", said the VP