Click here
Más Features

El fin de la vía (8) | El fin de la vía (7) | El fin de la vía (6) | El fin de la vía (5) | El fin de la vía (4) | El fin de la vía (3) | El fin de la vía (2) | El fin de la vía (1) | Néstor Kirchner, la (primera) película | Renuncio | Graciela Bevacqua | Testamento: 4.2 Memoria y Condición Humana |







TP Podcast: Instrucciones de uso

11 04 2005 - 13:01

Todo promete al principio y después se va al carajo. No hay que quejarse demasiado porque pasado mañana nos puede pasar también a nosotros, y porque por cada cosa que se va al carajo aparecen otras cinco que prometen, y así transcurre algo que al final termina siendo la vida de uno. Pasa con las películas, con las amistades, con los gobiernos, con la repostería y —sobre todo, más que con ninguna otra cosa— con la tecnología. Gran cosa, el email. Impresionante. Nos imaginamos un renacimiento de la literatura epistolar y a los pocos años terminamos presa de la compulsión por chequear cada cinco segundos, obteniendo un par de monosílabos consoladores por cada quinientas veintitrés piezas de Spam. Una gran idea (“para mandar mail podés usar cualquier SMTP) muta rápidamente en la peor idea del mundo (“para mandar mail podés usar sólo el SMTP de tu provider, siempre y cuando ande”) sin que nadie se queje. Nos encanta poder usar cualquier señal de wi-fi que encontremos por la calle, pero sabemos que no puede durar; ya vendrán a vender Viagra por ahí también, obligándonos incluso a nosotros a encriptar la señal que sale de casa. Hay publicidad en los programas de cable, los comments de los blogs son el desierto de los Tártaros, Carrió invoca al hipertexto, Schwarzenegger le habla a sus votantes a través de grabaciones telefónicas, la encuesta de Clarín es la encuesta de Clarín.

No importa. La tecnología nos entusiasma igual. Nos gusta que la distribución se descontrole. Nos gusta que haya más de lo que uno puede aprehender, porque filtrar sólo es difícil para quienes están demasiado malcriados por las instituciones, y nosotros somos malcriados de otro tipo. Ahora la moda es tener un Podcast. ¿Por qué no? Uno no escribiría todo lo que dice, y todo el tiempo estamos tropezándonos con las clásicas dificultades para hablar de música en un medio mudo. La radio local, en general, es horrible. Con excepciones, pasa con la radio lo mismo que pasó con el resto de las áreas que nos convocan acá cotidianamente, a ver si se puede hacer algo (y si no se puede hacer nada, por lo menos a recordar que otras cosas, mejores, son posibles hoy y lo fueron en el pasado). Y con los podcasts que hay por ahí pasa lo mismo que con los websites — el mundo angloparlante gana por goleada, salvo que uno hable chino o coreano (en ese caso gana Asia, estamos seguros, porque ahí no tienen RIAA ni nada que se le parezca). Las disquerías argentinas están más decaídas, más tristes y más atrás en el tiempo que en los días pre-Agujerito, circa 1975. Con excepciones, también (Rock’n Freud no tiene website, sino ahí estaría el link). Sobrevivimos durante décadas gracias a excepciones como esas, y por eso nos conformaremos en principio con ofrecer una excepción más; un audio file más o menos periódico, modesto y desconcertado, pero distinto. Si nos sale bien y nos da el tiempo y aparece más gente con ganas de colaborar con su voz que la que suele aparecer con ganas de colaborar con su pluma, nos permitiremos mayores ambiciones. Por ahora, lo que hay es esto:

TP Podcast
(iTunes link)

TP Podcast
(XML link)

El TP Podcast es en formato MP3. Hasta que alguien nos convenza de lo contrario, nos parece que no tiene demasiado sentido comprimir los podcasts como AAC (pese a las posibilidades extra que ofrece el formato), fundamentalmente porque MP3 puede escuchar cualquiera y el futuro del AAC es todavía incierto.

Si uno tiene un iPod (o cualquier otro aparatito parecido), lo más razonable es abrir el link ese en el iTunes (o cualquier otro reproductor de audio que pueda leer feeds de RSS), y con eso alcanza para suscribirse y recibir nuestro podcast cada vez que publiquemos una nueva emisión — por ahora, la frecuencia de estas emisiones es un misterio, pero seguramente habrá unas cuantas y no se parecerán demasiado entre sí.

Si uno no tiene un iPod, el TP Podcast se puede escuchar igual. Simplemente hay que abrir el link en algún lector de RSS (o en algún Browser que tenga soporte de RSS) y bajarse la emisión que uno quiera o suscribirse para recibir las emisiones a medida que vayan siendo publicadas.

Pueden poner un comment ahí abajo o mandarnos mail a la dirección de siempre con las preguntas/comentarios que haya. También nos encantaría recibir archivos comprimidos como MP3 para su posterior inclusión en los podcasts de TP, pero en ese caso por favor háganlo a tp-podcast arroba bonk.com.ar, así no se nos infla demasiado la correspondencia cotidiana.

  1. Jorge    Sep 14, 04:52 PM    #
  2. agustin    Sep 17, 07:06 PM    #
  3. Petro    Sep 29, 09:23 AM    #
  4. Huili Raffo    Sep 30, 06:09 PM    #
  5. Damian    Nov 28, 02:12 PM    #
  6. pedro    Jan 11, 01:44 PM    #
  7. Andrés    Jan 16, 04:29 PM    #
  8. Huili Raffo    Feb 2, 01:36 PM    #
  9. Eugenia    Feb 3, 03:15 PM    #
  10. Huili Raffo    Feb 3, 04:41 PM    #
  11. Gianpaolo    Feb 12, 04:04 AM    #
  12. Giap online    Feb 20, 06:47 AM    #
  13. sergio    Mar 3, 12:29 PM    #
  14. andres    May 31, 04:52 PM    #
  15. niño barroco    Jul 9, 08:32 AM    #
  16. Huili    Jul 10, 04:54 PM    #
  17. andres    Jul 25, 08:01 PM    #
  18. etitor    Jul 30, 12:11 PM    #
  19. Huili    Sep 9, 10:04 AM    #

————————————

Del mismo autor:
PS 01
La Educación de Pol Pot
Political Science 3x SOLD OUT
Más vivos que nunca print SOLD OUT
TPP 31 - Las Comunidades Primitivas
El Dream
8. Gracias
TPP 30 - El Circo del Hambre
El Ultimo
Viedma Ayer