Click here
Más Features

El fin de la vía (8) | El fin de la vía (7) | El fin de la vía (6) | El fin de la vía (5) | El fin de la vía (4) | El fin de la vía (3) | El fin de la vía (2) | El fin de la vía (1) | Néstor Kirchner, la (primera) película | Renuncio | Graciela Bevacqua | Testamento: 4.2 Memoria y Condición Humana |







Días tranquilos en Vancouver

9 10 2005 - 07:04

(9-10-05)

En esta época todavía viajaba mucho. Coletazos del viejo oficio de director de un festival. El año que viene será muy distinto: largos meses en San Clemente. La perspectiva es alentadora: cada vez me parecen menos atractivos el cine y los festivales. La edad también influye. En el circuito de los festivales hay una anciana que dirige la cinemateca de Jerusalem y está en todas partes; siempre tiene la misma cara de cansada y le cuesta subir las escaleras. Para lo que hay que ver… Oy, oy, oy…

—————————————

A los que visitan Canadá, aun a los que están dispuestos a leer los diarios, les resulta difícil penetrar en la política local. Títulares tales como “Los Tories empujan a MacKay a quedarse en Ottawa” no facilitan las cosas, sobre todo porque los extranjeros llegan sin saber quién es el jefe de estado ni cuál es la forma de gobierno y, confundidos por la presencia de la reina de Inglaterra en el papel moneda, dudan incluso sobre el estatuto jurídico de la nación canadiense. A veces da la impresión de que la ignorancia se extiende a los residentes y esta sospecha se acentúa en Vancouver donde a favor del mar y los espacios verdes los habitantes aman ante todo la vida tranquila y saludable. Si se agrega que un cuarto de la población habla primordialmente chino, coreano o japonés, la sensación de que no existe una vida pública compartida se hace inevitable.

Como compensación de este vacío, el festival de cine internacional que anualmente se celebra en la ciudad se especializa —aparte de su célebre sección de películas asiáticas— en documentales políticos. Estos agotan las entradas y son seguidos con un gran interés por un público, eso sí, mayoritariamente blanco y de edad avanzada. Los jóvenes, como en todas partes, tienen mejores cosas que hacer, aunque no sabría decir cuáles.

Algunos documentales son altamente informatives,como los describe nuestro colega de Hong-Kong. Este año, por ejemplo, una película llamada El factor petróleo; detrás de la guerra contra el terrorilustra la teoría de que la invasión a Irak obedece a una especulación energética, mientras que otra llamada Giuliani Timenos convence de que el ex alcalde de Nueva York, célebre por la doctrina de la Tolerancia Cero y tal vez próximo presidente de los Estados Unidos, es un auténtico cerdo racista. Otra invasión, la de Indonesia a Timor Oriental es el tema de Betrayal and Resurrection, en la que se rememora una masacre reciente que dejó más de un millón de víctimas y de la que poco se ha hablado en la Argentina. Y aunque Perú está mucho más cerca que la isla de Timor, los setenta mil muertos resultantes de las atrocidades combinadas de Sendero Luminoso y los militares de las que habla en State of Feartampoco están muy presentes entre nosotros.

Pero para confirmar que el mundo es una pesadilla, acaso la mejor alternativa sea Workingman’s Death, cuyas bellísimas imágenes muestran las condiciones de trabajo en las minas clandestinas de Ucrania, en los mataderos de Nigeria, en los desarmaderos de barcos de Pakistán en las acerías chinas, con sus dotaciones de obreros resignados a aceptar cualquier tarea para poder sobrevivir. Pero nada más dantesco que la movilización de 130 millones de chinos del campo a las fábricas al son de los discursos y los himnos que siguen celebrando el socialismo del camarada Mao y el capitalismo de sus sucesores. En China Blue, esta locura se ilustra con la fabricación de jeans a cargo de mujeres adolescentes que trabajan 14 o 20 horas por menos de un dólar diario bajo leyes que describen la protesta sindical como traición a la patria.

La enésima película política, dirigida por Carlo Nero — hijo de Vanessa Redgrave y Franco Nero—habla de la invasión de Rusia a Chechenia, signada por los intereses petroleros de otro estado que se burla del derecho. Vladimir Bukovski y Elena Zajarov, dos célebres disidentes de la era soviética, afirman que el gobierno de Putin es una dictadura de la KGB que ensaya en Chechenia terrores futuros. En un momento, Bukovski dice algo muy llamativo: que a diferencia de lo que ocurría durante el comunismo, hoy el Occidente parece haber decidido ignorar lo que sucede en Rusia.

Después de esta repolitización acelerada, era lógico encontrarse con David Walsh, el gran crítico trotskista americano. Walsh dice algo parecido a Bukovski: que a diferencia de lo que ocurría durante de la guerra de Vietnam, hoy los intelectuales se han rendido y prefieren mirar para otro lado. Discutimos con Walsh la situación política de la Argentina, en especial la de la prensa y sus dificultades. Walsh aconseja, como buen militante, denunciar y luchar. Y esto nos lleva a Avi Mograbi, que además de denunciar y luchar frente a la política del Estado de Israel en Palestina, lo hace con las armas del mejor cine. Su extraordinaria Venganza por uno de mis dos ojoses uno de los momentos cumbres en Vancouver, como ya lo fue en Cannes. La película se exhibe hoy en Buenos Aires, a las 21 en la Sala Lugones, con el director presente.


————————————

Del mismo autor:
Ultimas obsesiones
Fútbol por TV #9
Fútbol por TV #8
Fútbol por TV #7
Fútbol por TV #6
Fútbol por TV #5
Fútbol por TV #4
Fútbol por TV #3
Fútbol por TV #2
Fútbol por TV