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Diario del Bafici # 1

11 04 2006 - 21:40

F y Q escriben estas líneas mientras se desarrolla la ceremonia de apertura del Bafici. A esta hora debe estar terminando la película inaugural que, como dice Schmidt, es la que sirve para identificar al Bafici ante los que nunca concurrieron a él ni lo harán. Los invitados más selectos se dirigirán entonces a la fiesta. Ni F ni Q fueron invitados a estos fastos (ni falta que hace) pero se las arreglaron para que dos enviados de TP cubran al menos la ceremonia y la película de Rosell. Nuestro agente, el diplomático F001, facilitó el ingreso de Brener a discursos, película y party, mientras que otro agente, el crítico DB008 acercó la tarjeta de la ceremonia a Schmidt. En este momento, Schmidt debe estar resolviendo la manera de colarse en la fiesta. El momento en que los documentos secretos cambian de mano fue registrado por las cámaras secretas de TP.

En esa reunión se discutió un tema menor pero misterioso. La nueva grilla de programación, por cierto muy útil a pesar de la letra chica (¡piedad para los mayores de 40!) se distribuyó en estos días o bien sin el pliego de tapa o bien con la contratapa cortada, tarea en la que fueron sorprendidos varios empleados de la oficina de prensa por nuestro agente HX14. ¿Qué intenta ocultar esta drástica y laboriosa maniobra?


¿Qué había en esa contratapa que no debemos ver?
¿Una foto del Maligno Dr. López?

Nuestro servicio de inteligencia trabaja día y noche para que el público sepa la verdad. Continuaremos informando.

Después de estas reuniones clandestinas, el día transcurrió tranquilo, sin demasiada interacción con la multitud festivalera y, sobre todo, sin esos encuentros indeseables tan temidos por Flavia. Por las dudas, la Pusilánime se abstuvo de participar en ningún evento público del festival y se concentra para debutar mañana con la función de prensa de A Letter from Greenpoint de Jonas Mekas.

Q, en cambio, partió raudo para la Alianza Francesa. Al llegar, blandió confiadamente su flamante credencial de prensa frente a la mesa de informes suponiendo que mediante su sola exhibición podría entrar a ver Noriko’s Dinner Table del japonés Sono Sion. Estaba en un error, las chicas de la mesa de informes (jóvenes, lindas, correctas y con alma de buchonas) le comunicaron que con ese color de acreditación tenía que pagar la entrada. Q preguntó entonces con qué color se podía pasar gratis y obtuvo la siguiente respuesta: “Eso no se lo podemos informar si usted no tiene la tarjeta del color correspondiente.” Q insistió: “Díganme al menos qué colores existen”. Respuesta: “No sé si eso se lo puedo informar o no.” Así que Q pagó los 5 pesos de la entrada y 5 más para ver la función posterior.

Al entrar en la sala, Q se sorprendió al ver una importante cantidad de gente para ver un martes a las cuatro de la tarde una película de casi tres horas de un japonés desconocido. Ese solo dato confirmaría que el Bafici sigue creciendo y se acerca a dimensiones impredecibles. Q se sentó en la primera fila al lado de Diego Lerer, crítico de Clarín, con el que intercambió alguna información. Coincidieron en que la película que Lerer había visto en la función anterior y Q en Viena, El perro negro de Peter Forgács, era muy mala. En cambio, Lerer recomendó calurosamente tres películas del joven cine alemán que vio en Berlín: Longing de Valeska Grisebach, Lucy de Henner Winckler y Windows on Monday de Ulrich Köhler. Conociendo las primeras películas de Winckler y Köhler, confiamos en que la trifecta alemana va a ratificar que es uno de los pocos países de Europa donde pasa algo con el cine, aunque Olivier Père nos contó el otro día que descubrió películas interesantes de directores nuevos en España, Dinamarca e Inglaterra, países renuentes para el cine aunque el 8vo. Bafici tenga 31 películas británicas en su programa y 19 españolas (aclaremos, en su mayoría son viejas).

Antes de empezar la película una voz grabada le dio la bienvenida al público y le comunicó que la salida estaba en la parte de atrás. Lo curioso es que la voz era inconfundiblemente española. El Bafici es decididamente internacional. La película japonesa (filmada y proyectada en video) es una de esos films que solo los japoneses pueden hacer a partir de su literatura y sus historietas pop-apocalípticas, y una estructura social en la que solo parecen contar los hombres viejos y las adolescentes, y donde se pasa velozmente de la fantasía teenager al gore, al melodrama y a la interrogación metafísica para volver a empezar. Una experiencia virtualmente fascinante, pero solo virtualmente. Hay algo adictivo en esta locura japonesa.

La malaya, en cambio, fue una decepción. Así lo comentábamos con Pablo Mazzola, programador de documentales del festival de Mar del Plata. La película empieza bien, con una interrogación sobre el domesticado presente de Malasia y la búsqueda de un pasado más turbulento, en la que se intercalan números musicales que hablan del comunismo o de la malaria. Pero después se desinfla, se hace perezosa y autoindulgente. Pese a todo, es una hora y media en un país y en una historia desconocidos. De nuevo, una gran concurrencia de público. Con Mazzola coincidimos también en que hay que evitar la retrospectiva de Mike Hoolboom y no perder demasiado tiempo con la de Lodge Kerrigan. Por su parte, Mazzola elogió efusivamente el doble programa integrado por films de Naomi Kawase y Víctor Kossakovsky.

Mañana será un día más movido en el que intentaremos conseguir entradas para Portabella, Suwa, Biette y Grisebach. En la Alianza Francesa había un cartel que comunicaba que se agregó una función de I Am a Sex Addict de Caveh Zahedi, una película que viene con muy buenos comentarios.

Nos vamos a dormir preguntándonos cómo habrá sido la apertura del Bafici, la primera de la era Telerman. Nuestros corresponsales en exteriores informarán a la brevedad. Sigan en línea.

Buenas noches y buena suerte, diría Edward R. Murrow.

Esta nota es parte de nuestra Cobertura del Bafici 2006.


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Del mismo autor:
Diario del Bafici # 14
Diario del Bafici # 13
Diario del Bafici # 12
Diario del Bafici # 11.3
Diario del Bafici # 11.2
Diario del Bafici # 11
Diario del Bafici # 10
Diario del Bafici # 9
Diario del Bafici # 8
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