Click here
Más Features

El fin de la vía (8) | El fin de la vía (7) | El fin de la vía (6) | El fin de la vía (5) | El fin de la vía (4) | El fin de la vía (3) | El fin de la vía (2) | El fin de la vía (1) | Néstor Kirchner, la (primera) película | Renuncio | Graciela Bevacqua | Testamento: 4.2 Memoria y Condición Humana |







Diario del Bafici # 3.8

14 04 2006 - 20:41

Cumpliendo con lo prometido, Q se fue a la trasnoche del Hoyts a ver O bandido da luz vermelha, donde se encontró con La Gringa, que tiene que verrrr todasss lasss películasss latinoamerrrricanasss rrrrrevolucionariasss y Marcelo Alderete, simple cinéfilo. Alderete pidió apelación para Reflections, aduciendo que al final se pone buena porque abandona los brillitos y sigue una vía dramática que Q no pudo ver porque se fue antes, de modo que le dio un medio crédito. También pidió apelación el abogado de Bill Douglas, aduciendo que el dispositivo de la película con dos casas enfrentadas y personajes que cada tanto ejecutan la acción que se espera de ellos es un antecedente del Chavo del Ocho, con la chilindrina, el profesor Jirafales, etc. Pero Q recordó que a) el Chavo es anterior y b) era mucho más gracioso. De modo que la apelación de Douglas quedó denegada.

El bandido resultó una semi sorpresa, porque Q iba preparado para ver algo bueno. Lo que encontró fue al Godard latinoamericano (con perdón de Rafael Filippelli): un tipo que se plantea enfrentar al cinema novo desde la vanguardia artística. Un personaje como Belmondo en Pierrot le fou, pero que además canta, se enfrenta con el establishment brasileño, a través de peripecias miles y el relato de dos locutores de radio que dicen la mitad de cada frase cada uno. Sganzerla introduce luego a un personaje que es un político corrupto, reaccionario y populista quien, en un momento, afirma: “la miseria es necesaria, porque la miseria es folclore y ¿qué puede vender Brasil sino el folclore?”, acaso la frase más demoledora que se haya pronunciado sobre el cine latinoamericano en toda la historia. En otro momento, el maldito policía de la película declara que el arte moderno es perverso y que hay que fusilar a todos los intelectuales. Sganzerla enfrenta desde el caos la imagen del Brasil patriotero y simpático y propone una vaga mirada desde la modernidad. Como todo el mundo sabe, el cine brasileño agarró para otro lado y terminó en Walter Salles. Q solo lamentó estar demasiado viejo para este trajín que lo está matando y no le permite disfrutar de las películas después de que se pone el sol.

La única mala noticia de la noche fue que el público de trasnoche es el más propenso a reírse de cualquier cosa, en particular, de los avisos de Clarín.

Fue un mal momento para lanzar la campaña de abucheos.

Esta nota es parte de nuestra Cobertura del Bafici 2006.


————————————

Del mismo autor:
Diario del Bafici # 14
Diario del Bafici # 13
Diario del Bafici # 12
Diario del Bafici # 11.3
Diario del Bafici # 11.2
Diario del Bafici # 11
Diario del Bafici # 10
Diario del Bafici # 9
Diario del Bafici # 8
Diario del Bafici # 7