Click here
Más Features

El fin de la vía (8) | El fin de la vía (7) | El fin de la vía (6) | El fin de la vía (5) | El fin de la vía (4) | El fin de la vía (3) | El fin de la vía (2) | El fin de la vía (1) | Néstor Kirchner, la (primera) película | Renuncio | Graciela Bevacqua | Testamento: 4.2 Memoria y Condición Humana |







Diario # 5.1

16 04 2006 - 05:30

Urgente. La redacción de TP recibe el domingo de madrugada esta carta, que llama la atención sobre las películas del chileno Cristián Sánchez, con tres films en la sección de latinos malditos. El zapato chino ya tuvo dos pasadas, pero hoy todavía se pueden ver Los deseos concebidos y El cumplimiento del deseo en la Sala Lugones a las 14.30 y 22 hs respectivamente. Parece una pista muy interesante.

(NDLR: no conocemos al autor y, aparentemente, el texto es parte de su propio diario del Bafici.)

“Y como postre, otra sorpresa: El zapato chino de Cristián Sánchez. Para muchos la mejor película chilena en el festival; a sala llena (en su segunda exhibición), fue realmente emocionante encontrarme con esta película acá, con la gente entre risueña, analítica o completamente extrañada; pero nadie indiferente: ha pasado un marciano por Bafici. Y es que no es para menos. El zapato chino sigue la línea del primer Ruiz con acentuaciones más menos sociológicas. Pero bien; como dice el propio Sánchez, se trata de un realismo ‘desfondado’ que no me suena tan lejano a ese ‘realismo púdico’ que proponía Ruiz. Pero hasta acá las comparaciones. Se trata de una verdadera antropología del margen, con completa ausencia de ‘victimismo’ político y muy por el contrario, cargando agudeza en sus observaciones sociales. La trama argumental aborda a un grupo de sujetos (emparentados, amigos, sobrinas, hijos, amigo del amigo, jefe) de clase media en un Chile dictatorial. Y aunque ese telón de fondo no se menciona, Sánchez sabe retratar los contornos disfuncionales de algo oculto, una violencia que emana desde algún lugar pero que no sabemos si procede desde la institución o de algo que pareciera estar muchísimo más arraigado. El habla (la ‘oralidad’ me comentó Cristian Leighton a la salida) emana y se establece como una malla que impide que sepamos bien que es lo que ‘realmente’ ocurre en la película. Si bien Sánchez opta a nivel visual por una construcción más o menos nítida del plano, más o menos realista, en los modos dónde se percibe un desfase del realismo por un absurdo que produce confusión/risa/distancia ambas al mismo tiempo o por separado. El habla aparece (circularmente, titubeante, ocultando, nunca llegando a algún lado) y se transforma en una malla que mantendrá oculto ‘lgo’: violencia, estafa, sexualidad. Sánchez filma el protocolo legal de una ilegalidad siempre en ciernes, siempre a punto pero permanentemente incumplida. Un espacio dónde lo privado se hace público (piezas de hotel dónde se es interrumpido a cada momento, fisgoneo a la vecindad) y lo público se encuentra en ciernes de privatización (¿dónde está el espacio de lo público?). El zapato chino sorprende. Es un puñetazo al naturalismo efectista del cine de los 90´s. Y aquí sí, conectamos, con la espera que un filme como La sagrada familia pueda hacer despertar ciertos ímpetus de incorrección política en laa ctualidad.

Bien, son cerca de las 4 am y mañana me espera un largo día. Mis expectativas están en Zizek!, Los deseos concebidos, Be with me y ya veremos que más.”

Iván Pinto

Esta nota es parte de nuestra Cobertura del Bafici 2006.


————————————

Del mismo autor:
Diario del Bafici # 14
Diario del Bafici # 13
Diario del Bafici # 12
Diario del Bafici # 11.3
Diario del Bafici # 11.2
Diario del Bafici # 11
Diario del Bafici # 10
Diario del Bafici # 9
Diario del Bafici # 8
Diario del Bafici # 7