Click here
Más Features

El fin de la vía (8) | El fin de la vía (7) | El fin de la vía (6) | El fin de la vía (5) | El fin de la vía (4) | El fin de la vía (3) | El fin de la vía (2) | El fin de la vía (1) | Néstor Kirchner, la (primera) película | Renuncio | Graciela Bevacqua | Testamento: 4.2 Memoria y Condición Humana |







Diario del Mundial # 2.1

10 06 2006 - 09:08

Sábado 10 de junio. 13.30 hs.

1. En San Clemente, la señal del canal 98 que emitió Inglaterra (1) – Paraguay (0) fue tan mala que la pelota viajaba a los saltos. La transmisión, en todo sentido, fue acorde con el juego. Fue el primer partido malo del mundial. Básicamente porque los ingleses no jugaron a nada. A partir del gol, obtenido a los 3 minutos mediante un desafortunado cabezazo en contra del paraguayo Gamarra, Inglaterra se dedicó a cuidar la ventaja ante un rival timorato, que no arriesgó nada hasta el final, sin darse cuenta de que no había riesgo de perder por más. Inglaterra tiene buenos jugadores para atacar: el brillante Joe Cole, especialmente, pero también Owen, Beckham y los mediocampistas Gerrard y Lampard, e incluso el defensor Ashley Cole, más los cabeceadores. Pero el juego nunca pasó por ellos, sino más bien por el arquero y por Gary Neville, su jugador más torpe, que se dedicaron a tirarle pelotazos al gigante Crouch (2 metros) para que intentara pescarla en lo alto frente a los defensores paraguayos, especialistas en el juego aéreo.

2. Así fue como Inglaterra no produjo una sola situación de gol en el partido (¡ni siquiera el gol!) y sólo inquietó con un par de tiros desde lejos. Incluso, en el segundo tiempo, los ingleses depusieron su arrogancia inicial (con la que siempre empiezan los partidos, un poco como Brasil) para terminar pidiendo la hora y dando una imagen de equipo muy mediocre. Ya desde el mundial pasado, con el mismo técnico de escuela italiana, da la sensación de que los ingleses juegan, más que de contragolpe, a ver qué pasa y que, si llegan a ir perdiendo, no tienen como dar vuelta el resultado.

3. Paraguay tampoco pareció un equipo muy interesante, pero eso se esperaba. Tradicionalmente aguerrido, con muy buenos defensores, suele arriesgar muy poco y sorprender menos. Sigue dependiendo del ir y venir de Roberto Acuña al que, esta vez, se le agregó el empeño y la movilidad de Haedo Valdez en el ataque, pero tampoco tuvo una sola situación de gol neta.

4. Y así se fue el partido, con la pelota yendo y viniendo por arriba y con ataques desganados, en los que nadie intentaba una maniobra asociada y precisa. Los dos jugaron a luchar y a esperar al error del contrario: el único que se produjo definió el partido. Un partido de estas característica era ideal para que lo relatara Juan Manuel Pons, un locutor que padece de una extraña enfermedad: le gusta el mal juego, que la pelota se tire a cualquier lado, que se defienda con los peores recursos. Para colmo, disfruta de proclamarlo a cada momento. Lo acompañó Cristian Basedas, un ex jugador que, puesto a periodista, imita los lugares comunes de los profesionales sin aportar su conocimiento interior del juego. Pero hasta esta dupla tan amante de la mediocridad terminó un poco desilusionada de que en un mundial se juegue de esa manera. Pons estuvo bastante sobrio: le tomó 37 minutos hacer el elogio de Bilardo

5. El referí, el mexicano Marco Antonio Rodríguez, fue el complemento perfecto para este partido: fue un arbitraje absolutamente desatinado. Rodríguez hizo repetir cuatro saques laterales (debe ser un record en partidos de esta jerarquía), le cobró demora en sacar a un arquero cuyo equipo iba perdiendo, nimiedades obsesivas que nada tienen que ver con un combate contra el juego brusco. Pero, además, pitó docenas de infracciones al revés, sacó dos tarjetas amarillas inexplicables (sobre tres) y, frente al pudor de Elizondo por no hacer caso literal de todo lo que le dijo la FIFA, Rodríguez fue obediente hasta el descaro. Es un misterio que haya dos jueces mexicanos en el mundial.

Esta nota es parte de la Cobertura Obsesiva de Alemania 2006, a cargo de Quintín.


————————————

Del mismo autor:
Ultimas obsesiones
Fútbol por TV #9
Fútbol por TV #8
Fútbol por TV #7
Fútbol por TV #6
Fútbol por TV #5
Fútbol por TV #4
Fútbol por TV #3
Fútbol por TV #2
Fútbol por TV