Click here
Más Features

El fin de la vía (8) | El fin de la vía (7) | El fin de la vía (6) | El fin de la vía (5) | El fin de la vía (4) | El fin de la vía (3) | El fin de la vía (2) | El fin de la vía (1) | Néstor Kirchner, la (primera) película | Renuncio | Graciela Bevacqua | Testamento: 4.2 Memoria y Condición Humana |







Diario del Mundial # 2.3

10 06 2006 - 15:43

Sábado 10 de julio. 19.30 hs.

1. Argentina (2) – Costa de Marfil (1) fue un gran partido, el primero que tiene la intensidad de una final. Los dos equipos marcaron el nivel al que se puede jugar al fútbol hoy, con un máximo de entrega, un elevado nivel técnico y una lucha táctica sofisticada. Hace un rato dije que me parecía que Argentina estaba bien preparada y, un poco de casualidad, elegí la palabra correcta. Argentina estaba efectivamente preparada para su primer partido en el mundial. Pero Costa de Marfil también lo estaba.

2. Pekerman sorprendió a todo el mundo con la alineación. No es que hoy haya inventado algo, pero con la decisión de jugar con tres recuperadores de pelota en el medio, Riquelme como conductor y Crespo y Saviola adelante fue en contra de todas las opiniones. La sorpresa, al menos para mí, es que los dos delanteros hayan funcionado tan bien como lo hicieron. Y que de su disposición en el campo y sus movimientos, más la coordinación con Riquelme en el primer tiempo, hayan llegado los goles argentinos y el triunfo. Argentina no recurrió a Messi ni a Tevez para ganar y eso no solo habla de un acierto del entrenador frente a los cuestionamientos que sufrió sino de un potencial importante del equipo argentino.

3. El partido de hoy marcó la recuperación de dos jugadores. En primer lugar Saviola, que viene de un par de años sin brillar y sin asentarse en el fútbol europeo. Tras unos minutos de desconcierto, Saviola se serenó y fue dúctil, preciso, veloz. No sólo convirtió un gol y fue peligroso en el área sino que, ubicado unos metros atrás demostró capacidad para asistir a sus compañeros ayudando a Riquelme en la tarea. Y luego, Abbondanzieri, un arquero que venía sembrando dudas y que hoy mostró una seguridad enorme. En la Argentina jugó muy bien Ayala y también fue bueno lo de Heinze, el otro marcador central. Riquelme jugó bien un rato y con eso alcanzó para desequilibrar. Pero, además, antes de que todo el equipo desapareciera en la media hora final, se lo vio activo y preocupado por ordenar a sus compañeros. No fue brillante la tarea de los marcadores de punta Sorin y especialmente Burdisso y los tres del medio fracasaron en el control del medio campo.

4. Pero si Argentina no controló el medio juego, es porque de eso se encargó el adversario. Con jugadores de gran técnica y mayor dinámica (Zokora, Kalou, Yaya Touré, Akalé, Keita) los de Costa de Marfil pasaron el medio campo a gran velocidad y con pases cortos que terminaban casi siempre abasteciendo a su gran delantero Didier Drogba. Se podría decir que Costa de Marfil ganó en el medio y Argentina ganó en las áreas. Y no creo que el equipo africano pierda con nadie en esa parte del terreno.

5. Como todo partido en el que los dos juegan, le imponen respeto a su adversario y hacen un gran desgaste, se alternaron en el dominio del juego. Al principio fue Argentina el que pareció más peligroso, pero tras el gol de Crespo, Costa de Marfil se lanzó al ataque y casi empata, hasta que llego el gol de Saviola. Entonces, y especialmente al principio del segundo tiempo, pareció que todo estaba definido y que, de contragolpe, Argentina convertiría el tercer gol. Para liquidar el resultado, Pekerman hizo entrar a Rodrigo Palacio, especialista en definir en esa circunstancia. Pero, como suele suceder en el fútbol, lo evidente no ocurrió y, al final, tras unos minutos de desánimo, Costa de Marfil empezó a atacar, terminó descontando por intermedio del heroico Drogba tras arrollar a la Argentina. La entrada de Lucho González por Saviola tampoco había dado resultado.

6. Lo curioso es que, por un lado, la Argentina ganó un partido muy difícil y mostró elementos como para ganar otros juegos semejantes o aún más difíciles. Pero por el otro, como suele decirse, tiene cosas que corregir: esencialmente el medio campo, que pareció demasiado retenido, demasiado poco dúctil con la pelota como para conservarla y contribuir al dominio del juego. Incluso, pareció que tampoco le resultaba fácil a la Argentina partir de contraataque cuando el adversario dejó más espacio. Como contrapartida, hubo momentos en los que se tocó bien la pelota y el equipo insinuó ser capaz de un nivel de juego superior. Creo que, en verdad, Argentina tiene un nivel alto, pero no sé si puede jugar mejor en el medio porque los jugadores que tiene ahí no saben jugar de otra manera. Esto lo intuíamos desde antes. También es cierto que, en parte, la sensación de debilidad puede atribuirse a la oposición que presentaron los marfileños, a los que me gustaría ver clasificados para la fase siguiente. Sin duda, son el equipo africano admirable de este mundial (siempre hay uno).

7. El belga De Bleeckere dirigió bien, pero exageró en tres de las cinco tarjetas amarillas. Los partidos han sido muy correctos hasta ahora y este no fue la excepción. Me temo que jugadores importantes se van a quedar afuera por este exceso de amonestaciones, aunque todo se mantiene dentro de lo aceptable. Por suerte, todavía no hubo ningún penal, sobre todo de esos que se suelen inventar en los mundiales. Tuve que ver otra vez a Niembro y Closs que se mantuvieron más sobrios que otras veces. Cuando el fútbol alcanza cierto nivel, la adrenalina actúa como inhibidora de la estupidez.

8. En San Clemente, a más de una hora de terminado el partido, se siguen escuchando algunos bocinazos aislados. Hoy fue un día agotador y la caminata en el frío de la mañana no me hizo muy bien. Vivir en el campo es duro. Mañana juegan, entre otros partidos Holanda contra Serbia y Montenegro, los otros dos equipos de la zona de Argentina. Me cuesta entender cuál es el verdadero nivel de Holanda, mientras que de Serbia y Montenegro lo ignoro todo. No estoy seguro de que aquí se pueda ver ese partido. Si lo dan, es probable que se vean todos los demás. De lo contrario, este diario sufrirá una interrupción acaso definitiva. Aunque tal vez sería lo mejor.

Esta nota es parte de la Cobertura Obsesiva de Alemania 2006, a cargo de Quintín.


————————————

Del mismo autor:
Ultimas obsesiones
Fútbol por TV #9
Fútbol por TV #8
Fútbol por TV #7
Fútbol por TV #6
Fútbol por TV #5
Fútbol por TV #4
Fútbol por TV #3
Fútbol por TV #2
Fútbol por TV