Click here
Más Features

El fin de la vía (8) | El fin de la vía (7) | El fin de la vía (6) | El fin de la vía (5) | El fin de la vía (4) | El fin de la vía (3) | El fin de la vía (2) | El fin de la vía (1) | Néstor Kirchner, la (primera) película | Renuncio | Graciela Bevacqua | Testamento: 4.2 Memoria y Condición Humana |







Diario del Mundial # 4.2

12 06 2006 - 12:21

Lunes 12 de junio. 16hs.

1. No sé si fue su reciente patriotismo yanqui lo que llevó a Iglesias a afirmar que “los checos son uno de los equipos más over-hyped de los últimos años”, pero la verdad es que no sé de dónde lo sacó. Yo había visto a los checos jugar muy bien en la Eurocopa 2004, pero no sabía nada del equipo actual. La victoria contundente, R. Checa (3) – EE.UU. (0), no es el único argumento para afirmar que lejos de estar sobrevalorados, los checos son uno de los equipos que vino al mundial con grandes (y legítimas) aspiraciones.

2. Este equipo checo combina la fuerza y la destreza como pocos (sólo los brasileños tienen esa característica): defienden con seguridad y atacan con contundencia. En el medio tienen jugadores que combinan notablemente la lucha con la sutileza. El mejor ejemplo es Pavel Nedved, un jugador enorme. Pero también tienen a Rosicky, a Poborsky, al marcador de punta Grygera (que se va al ataque como Cafú), a Baros (que hoy estuvo en el banco, posiblemente lesionado) y al gigante de 2,03 Jan Koller. El lungo es posiblemente el que mejor sintetiza las virtudes del equipo. No sólo es un cabeceador temible y un gran goleador, sino que es sutil a la hora de tocar la pelota. Koller siempre le da la pelota a los compañeros y bien puede meter un pase de gol entre toda la defensa. Además, con su excentricidad es un jugador simpático, de esos que producen alegría al verlo en la cancha. Tácticamente, además, los checos son muy sólidos con una salida muy rápida del medio, la utilización de todo el frente de ataque y un contragolpe mortífero.

3. Con esas armas, los checos empezaron a definir el partido a los cinco minutos. Poborsky al vacío para Grygera, centro perfecto y un cabezazo de Koller como para romper la red. Uno de esos goles que por su velocidad y su precisión agrandan al equipo y achican al contrario. Treinta minutos después, liquidaron el partido con un golazo de Tomas Rosicky desde afuera del área. El segundo tiempo fue un trámite que sirvió para otro gran gol de Rosicky por pase de Nedved.

4. Sin embargo, el potencial de los checos, que era sin duda el de semifinalista (por lo menos) quedó mermado por la lesión que sufrió Koller al terminar el primer tiempo. Fue remplazado por otro grandote, Lokvenc, pero este resultó un gigante de outlet: lento y torpe, hizo todo mal, se puso en off side diez veces y ni siquiera ganó de arriba. Parecía un poste en la cancha. El incidente le aportó cierta tristeza al resto del partido, que podría haber sido memorable.

5. ¿Y Estados Unidos? A pesar de que el fútbol no es allí un deporte nacional, siempre fue un equipo difícil en los mundiales. Salió tercero en 1930, le ganó a Inglaterra en el 50 y viene clasificando ininterrumpidamente desde los 90, dándole sustos a más de uno y perfeccionando una forma de juego muy mecanizada pero ofensiva, a la que de a poco le van agregando habilidad. Su capitán Reina es un jugador más que interesante, Beasley, Pope, Donovan juegan bien y, en general, es un equipo respetable. Pero hay algo que no les gusta a los americanos y es ir perdiendo, más de entrada y con un gol que demostró la superioridad contraria donde son fuertes: el juego aéreo y la potencia física. Así fue como se desmoralizaron e hicieron muy poco, aunque un tiro de Reina en el poste cuando iban uno a cero pudo cambiar las cosas.

6. El paraguayo Amarilla no dirigió mal, pero mostró las inútiles seis tarjetas amarillas de rigor en un partido en el que no pasó nada de nada, lo que seguramente le va a traer un problema a los checos.

7. La carta de Fernando Tebele, afirmando que como periodista deportivo ha redescubierto su corazón de hincha me dejó perplejo: o entendí mal o ignora que en la Argentina es casi obligatorio que los periodistas alienten a la selección públicamente. En cambio, simpatizo con la postura de Pablo Chacón. La presencia de los VIP argentinos en Alemania para ver el mundial y, sobre todo, hacerse ver como si se tratara de un restaurante de moda, esa mezcla entre los Susana Giménez y los Coti Nosiglia es francamente obscena. Ante una grosería que evoca otras, no me parece injustificado desearle la eliminación inmediata al equipo argentino. Por mi parte, he optado por otra actitud: aunque sea imaginariamente, tratar de sacarle el fútbol a ellos y hacerlo mío.

8. Tengo pocas ganas de ver Italia contra Ghana. Me salió en versito.

Esta nota es parte de la Cobertura Obsesiva de Alemania 2006, a cargo de Quintín.


————————————

Del mismo autor:
Ultimas obsesiones
Fútbol por TV #9
Fútbol por TV #8
Fútbol por TV #7
Fútbol por TV #6
Fútbol por TV #5
Fútbol por TV #4
Fútbol por TV #3
Fútbol por TV #2
Fútbol por TV