Click here
Más Features

El fin de la vía (8) | El fin de la vía (7) | El fin de la vía (6) | El fin de la vía (5) | El fin de la vía (4) | El fin de la vía (3) | El fin de la vía (2) | El fin de la vía (1) | Néstor Kirchner, la (primera) película | Renuncio | Graciela Bevacqua | Testamento: 4.2 Memoria y Condición Humana |







Diario del Mundial # 7.2

15 06 2006 - 12:25

15 de junio. 16 hs.

A los 42 minutos de Inglaterra (2) Trinidad y Tobago (0), me agarró el primer ataque de risa del mundial. Peter Crouch, el monstruo inexpresivo de 2,02 metros recibió una pelota solo y a diez metros del arco. Preparó la volea y, cuando la pelota bajó, le pegó con la rodilla y la mandó al banderín del corner.

2. Era la imagen perfecta de este equipo de Inglaterra, que ha renunciado a una tradición de fútbol más digna y más generosa de la que ofrece con este técnico sueco. Frente a un equipo que salió a repetir el cero a cero que había logrado contra Suecia, los ingleses se limitaron a tirar pelotazos. Los defensores (Eriksson dejó cuatro en el fondo aunque los triniteños atacaban con uno) la sacaban afuera, los mediocampistas tiraban centros a la olla o ensayaban tiros al arco con la marca encima y su único jugador con alguna lucidez futbolística, Joe Cole, no encontraba compañía. Y el grandote Crouch daba un verdadero concierto de burradas.

3. Era el mismo equipo que no había jugado a nada contra Paraguay, pero esta vez no iba ganando de entrada con un gol de suerte sino que tenía que hacer un gol. Eriksson salió a jugar sin el marcador de punta Neville, el más torpe del equipo, pero lo reemplazó por otro torpe, Jamie Carragher. Todo siguió así, con Inglaterra sin crear verdadero peligro (con excepción del citado tiro a los caños de Crouch) hasta entrado el segundo tiempo.

4. A los 12 de la segunda parte, se produjo el ansiado debut de Wayne Rooney, el chico maravilla, que se fracturó hace un mes y se pudo recuperar a tiempo. Rooney entró como salvador pero no hizo demasiado, aunque puso entusiasmo y desgastó un poco a la defensa adversaria. Pero como el que salió fue Owen, Inglaterra seguía con un solo delantero talentoso en la cancha. Al mismo tiempo, Eriksson hizo un cambio más interesante. Sacó a Carragher y puso al volante Lennon, para manejar un poco más la pelota en esa banda libre y asociarse a Beckham. Los cambios no dieron resultado inmediato. Inglaterra seguía atacando a los ponchazos, para lucimiento de los defensores de Trinidad. Lampard (un jugador que viene precedido de un gran prestigio que me parece exagerado, igual que el otro medio Gerrard) pateaba al arco sin puntería y Crouch (que, en lugar de acomplejarse por sus errores, seguía intentando y hasta hizo una buena jugada) perdía arriba con Dennis Lawrence, el gigante del equipo contrario.

5. A los 30 minutos, Eriksson hizo otro cambio que me pareció un error, signo de su escuela italiana. Sacó al jugador hábil que quedaba, Cole, para poner a Stewart Downing, que ya había entrado contra Paraguay y no había mostrado gran cosa. A esa altura, me relamía pensando en que faltaba poco, que Trinidad lograría el cero y que yo podría criticar al técnico inglés por su amarretismo, su desprecio por el talento y por la ofensa de poner en la cancha a un jugador como Crouch. Pero Eriksson me tapó la boca. No sólo porque faltando ocho minutos Crouch acertó finalmente un cabezazo por el enésimo centro de Beckham, sino porque ya a esa altura, con la cancha bien abierta y con jugadores que habían ganado en precisión, el equipo inglés desbordaba al de Trinidad. Ya no era dominio territorial sino un asedio verdadero con llegadas.

6. Así que, al final ganó Inglaterra y hasta se dio el lujo de hacer otro gol, un gran zurdazo de afuera de Gerrard. Y así clasificó para la segunda ronda. Si hubiera empatado, nadie daría dos pesos por los ingleses. Pero, al final, encontró un resultado y un circuito por donde puede pasar su fútbol. Sigue siendo un rival de cuidado.

7. Trinidad y Tobago hizo un partido parecido al de Suecia. Pero aquí no tuvo la excusa de tener diez jugadores para renunciar casi totalmente al ataque. Marcó bien en el medio, se cerró bien atrás, sus jugadores son atléticos y disciplinados, Yorke tiene calidad e hizo un sacrificio meritorio, pero no se puede decir mucho más a favor de un equipo que intentó disfrazarse de frontón.

8. El árbitro japonés, que me había impresionado bien en el partido anterior, esta vez lo hizo menos. Ignoró la ley de ventaja, hizo su festival de tarjetas por pavadas y favoreció (o me pareció a mí) demasiado a los ingleses en los fallos. Tampoco dirigió tan mal.

9. Ariel Rodríguez, comentarista de TyC incorporó otra entrada al diccionario del periodista moderno. Cuando alguien hace una buena jugada, dice “gesto técnico”.

Esta nota es parte de la Cobertura Obsesiva de Alemania 2006, a cargo de Quintín.


————————————

Del mismo autor:
Ultimas obsesiones
Fútbol por TV #9
Fútbol por TV #8
Fútbol por TV #7
Fútbol por TV #6
Fútbol por TV #5
Fútbol por TV #4
Fútbol por TV #3
Fútbol por TV #2
Fútbol por TV